POSADAS. Ya son siete las denuncias por abuso en contra del profesor de informática detenido el sábado por la tarde, luego de que en las últimas horas otros tres padres de alumnos de la escuela en la que dictaba clases se presentaran ante las autoridades y reflejaran relatos similares a los cuatro que dieron inicio a la causa.Así lo pudo saber PRIMERA EDICIÓN mediante sus fuentes, quienes confirmaron que sobre las espaldas del docente pesan ahora, en total, siete denuncias de padres que aseguran que sus hijos fueron víctimas de manoseos por parte del educador en las aulas de la escuela del barrio Guazupí.Además, ayer el colegio fue allanado y fue incautado el legajo personal del docente acusado.Así las cosas, las próximas horas resultarán claves para la causa que lleva adelante el magistrado César Yaya, al frente del Juzgado de Instrucción 2 de la Primera Circunscripción Judicial, con asiento en Posadas. En ese sentido, trascendió que hoy mismo el gabinete especializado del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial iniciaría la serie de Cámara Gesell a las menores abusadas, todas niñas de entre siete y ocho años. El relato que las menores brinden y la interpretación de los psicopedagogos sin duda resultarán determinantes para el expediente.Mientras tanto, un numeroso grupo de padres regresó ayer al mediodía al establecimiento educativo emplazado sobre la avenida Santa Cruz a los fines de entregar un petitorio a las nuevas autoridades. Como este diario publicó ayer, la directora y vicedirectora fueron separadas, acusadas por los progenitores de intentar “ocultar” los episodios.“Juntamos unas 50 firmas para el petitorio, en el que pedimos que el aula de informática y el depósito estén en un lugar visible, que se solicite pedido de antecedentes al personal de la escuela, que se brinden charlas psicológicas, que se brinde una reunión informativa institucional y que existe una supervisión de los niños cuando salen del aula en horas de clase”, le explicó a este medio uno de los padres que denunció al docente.Sobre los dichos de los progenitores autoconvocados, que aseguraban que existían más casos, se supo entonces de esas nuevas tres denuncias que fueron radicadas en las últimas horas en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional I de la Policía de Misiones. Sin embargo, hay padres que dicen que hay todavía más.El caso se conoció el último viernes con la denuncia de cuatro padres que aseguraron que sus hijas les contaron que habían sido manoseadas por el docente. El sábado por la tarde la Justicia ordenó la detención del profesor y allanó su vivienda, emplazada a pocas cuadras de la escuela. Allí se secuestraron computadoras, pendrives y otras unidades de almacenamiento que por estas horas son peritadas por especialistas en tecnología.Shockeados por la situación, los padres se autoconvocaron a primera hora del lunes frente al establecimiento y no permitieron el dictado de clases. Ante las denuncias de que las autoridades escolares habían intentado ocultar los episodios, desde el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (Spepm) se tomó la decisión de cambiar a las autoridades del colegio. El docente negó ante la Justicia causas anterioresTal como PRIMERA EDICIÓN publicó ayer, el último lunes por la tarde el docente acusado de abuso fue indagado por el juez César Yaya. En esa oportunidad se declaró inocente y aseguró que era víctima de “represalias” por llamar la atención a un grupo de niñas en horario de clases.Con el transcurrir de las horas se conocieron nuevos detalles al respecto. Por ejemplo, que el educador aseguró no tener ningún tipo de causa o denuncia anterior por un hecho de estas características.Ante el magistrado, el docente de 48 años dijo que jamás fue denunciado por abuso. Explicó que trabaja desde hace cinco años en el establecimiento del barrio Guazupí, que cumplió labores similares otros veinte años en un instituto especializado y que jamás había recibido denuncias similares.Sobre lo sucedido, aseguró que se trató de un llamado de atención a un grupo de niñas a las que había permitido salir de clases y que, en determinado momento, las vio jugando en una escalera. Será la Justicia la que determinará ahora si el acusado dice la verdad o miente.La representación legal del docente fue asumida por la doctora Mónica Olivera. Según trascendidos, la defensa contaría con la presencia de peritos de parte a la hora de la Cámara Gesell.




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