BUENOS AIRES (NA). Economistas criticaron ayer el proyecto de ley del Gobierno para cambiar de jurisdicción el pago de los bonos reestructurados y advirtieron que no sólo derivará en un “default más largo y más difícil de salir”, sino que tampoco resolverá los problemas de la economía.El expresidente del Banco Central Martín Redrado rechazó la intención del Gobierno de cambiar la modalidad de pago de los bonos de deuda, al advertir que esa medida “le baja la seguridad a quienes confiaron en la reestructuración y pedían un respaldo legislativo y tribunales que no fueran de la Argentina”.“El proyecto incluye pagarle a los fondos buitres y a todos en la misma proporción que se le hace a los tenedores actuales”, sostuvo el economista, que integra el Frente Renovador.Redrado consideró, además, que el proyecto del Gobierno “no resuelve ninguno de los problemas que tenemos hoy en materia de empleo y falta de producción”.El economista Miguel Kiguel consideró que el país atraviesa una situación “complicada, pero no de crisis”, con una economía que “se viene frenando” y la disputa judicial con los fondos buitres.“Es una situación complicada pero no a nivel catastrófico como 2001. Tenemos una economía que se viene frenando. La actividad y el empleo se están cayendo fuertemente y el Gobierno no tiene como revertir esto”, evaluó el especialista. En declaraciones a radio El Mundo, Kiguel vaticinó que “la recesión se va a agravar y hay un alto déficit fiscal. Es un panorama complicado, pero no de crisis porque la situación se deteriora gradualmente”. A su criterio, “el mercado y la gente están preocupados” por la deuda en default: “Hay mucha incertidumbre sobre este tema y las señales que uno lee es que hasta fin de año no va a haber una solución”.El economista Luis Secco consideró que la Argentina está “en medio de un shock” tras el anuncio del Gobierno de que cambiará la jurisdicción del pago de los bonos, y advirtió que, por ese motivo, el país va hacia “un default más largo, de mayor alcance y más difícil de salir”.Señaló que el efecto del incumplimiento argentino “va a ser muy duradero”, y a la vez alertó que “es factible que “haya sanciones comerciales de Estados Unidos”.Al disertar en el marco de un seminario organizado por la consultora First, Secco criticó la elección del agente pagador del canje, Nación Leasing, al cual calificó como “flojo de papeles” porque a su criterio “no cuenta con el capital” requerido para ese tipo de actividad.Describió que la Argentina tiene tres componentes de una crisis: “Tenemos una crisis fiscal, una restricción externa, e inflación y atraso cambiario”. “Hace falta un gatillo para que se coordinen las expectativas y la pregunta es si no será el default”, puntualizó.El especialista recordó que la Argentina “nunca tuvo una crisis económica con gobiernos fuertes” por lo que cuestionó si las actuales condiciones “ponen en discusión la gobernabilidad”. Por ese motivo, dijo que “se ve a la presidenta (Cristina Kirchner) aislada de interlocutores institucionales, hay fugas en el partido gobernante e internas. La única certeza que tenemos es que este gobierno se va en un año y medio”.A diferencia de otros casos de la historia, Secco pronosticó que “va a haber una quiebra del sector público” pero que no afectará ni a los bancos ni a las familias, que están poco endeudadas. También advirtió que “hay riesgos de insolvencia en las provincias”.En materia de pronósticos, vaticinó que el PBI de la Argentina “va a caer entre 2,5 y 3 puntos este año” y que la emisión monetaria este año para solventar los gastos del tesoro se ubicará en 150.000 millones de pesos.El economista Eugenio Bruno consideró que “no está claro si el proyecto de ley es o no una violación”, y sostuvo que el juez Thomas Griesa “sólo dijo que sería ilegal si violara las normas dictadas anteriormente”. “Hay que ver cómo juega la convivencia entre el nuevo fiduciario que es la entidad argentina y el contrato que se rige bajo la ley de Nueva York. No creo que esto se pueda instrumentar antes del 20 de septiembre”, afirmó.“Los fallos hay que cumplirlos”Por otra parte, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, consideró ayer que “los fallos judiciales hay que cumplirlos, en la Argentina y en todos lados”, pero, a diferencia de su colega Eugenio Zaffaroni, evitó opinar sobre el juez Thomas Griesa y su fallo favorable a los fondos buitres. El presidente de la Corte Suprema afirmó que el máximo tribunal “no ha opinado ni tiene nada que decir sobre el fallo de Griesa” a favor del reclamo de los holdouts.“Nosotros no podemos opinar sobre un juez extranjero ni sobre un fallo porque nosotros sostenemos que las sentencias se tienen que cumplir, en la Argentina y en todos lados”, afirmó el presidente del máximo tribunal.En declaraciones a Canal 26 consideró que se da “una situación muy difícil” en la disputa por la deuda pública y subrayó que el tema “ha pasado al Congreso”, a partir del proyecto que envió la Presidenta para cambiar la jurisdicción de los bonos y reabrir el canje de deuda.“Es importante que respetemos la autonomía y la independencia del Parlamento para tratar este tema, lo discuta y maneje las distintas opciones que hay”, evaluó Lorenzetti y agregó: “Todos debemos pensar en el país y en el futuro”.En este sentido, el presidente de la Corte explicó que no puede emitir opiniones sobre “lo que está en el Congreso” para ser debatido.Consultado por las declaraciones que Zaffaroni hizo días atrás sobre el fallo de Griesa, Lorenzetti señaló que “una cosa es una opinión personal, que da un juez a título académico, y otra es la posición institucional del Poder Judicial”.Sin embargo, casi en simultáneo con la entrevista de Lorenzetti, Zaffaroni realizó declaraciones a la TV Pública en las que comparó a Griesa con “un juez de Avellaneda” y cuestionó la Suprema Corte de Estados Unidos por haber rechazado analizar el caso argentino.“No lo conozco
, pero es un juez provincial. Como el juez de Avellaneda. Tienen una competencia muy limitada. Lo insólito, da la impresión de que Griesa es el dueño de la Justicia de Estados Unidos”, evaluó el ministro de la Corte.Y agregó: “¿Te parece que el juez de Avellaneda puede tener competencia para resolver el destino de una nación, y la Corte Suprema decir no me interesa el caso? Está en juego el destino de un país, miles de millones de dólares”.Así, los dos jueces de la Corte Suprema exhibieron posturas diferentes sobre Griesa y su accionar en el marco de la causa que llevan a cabo los fondos buitres contra la Argentina.Per saltumPor otra parte, el exdiputado nacional Mario Cafiero anunció que el próximo mes presentará un per saltum a la Corte Suprema para solicitar la nulidad de los fallos dictados por Griesa.“Los argentinos necesitamos que funcionen todas las instituciones, que no se hagan los distraídos ni el Congreso ni la Corte. Por ello el próximo primero de septiembre presentaremos per saltum a la Corte para que se pronuncie sobre nulidad absoluta e insanable de prórroga”, indicó Cafiero.Asimismo, el representante de Proyecto Sur-Frente Amplio Unen de la provincia de Buenos Aires cuestionó los dichos de Lorenzetti y calificó como “escandaloso que se desentienda de la fortuna de los argentinos puesta en jaque por un juez extranjero incompetente”.Cafiero recordó que los artículos 116, 117, 75, 4, 27, 29 y 31 de la Constitución Nacional expresan con claridad que resulta de absoluta imposibilidad la prórroga de jurisdicción en temas de la deuda pública.En clara alusión a las consideraciones de Lorenzetti, el exlegislador aclaró que “las sentencias deben cumplirse si emanan de tribunal competente y siempre que no violen el orden público”.




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