FERGUSON, Estados Unidos (Agencias y diarios digitales). Otro joven negro murió ayer baleado por policías en el estado norteamericano de Missouri a pocos kilómetros de Ferguson, una localidad sacudida por protestas por la muerte de un adolescente afroamericano por disparos policiales.El jefe de policía de la ciudad de San Louis, donde ocurrió la nueva muerte, dijo que el hombre, un afroamericano de 23 años cuya identidad no divulgó, intentó robar en una tienda de comestibles con un cuchillo y más tarde fue visto caminando erráticamente.Cuando dos policías le dieron la voz de alto, el sospechoso gritó: “¡Dispárenme! Mátenme ya!”, y acto seguido cargó sobre los agentes con el cuchillo hasta posicionarse a poco más de un metro de ellos, agregó el jefe policial, Sam Dotson. Ambos policías abrieron fuego y mataron al sospechoso, dijo Dotson, citado por la cadena CNN. “Todos los policías tienen aquí el derecho de defenderse”, agregó el jefe policial a los periodistas.El hecho ocurrió en la zona norte de San Luis, a unos seis kilómetros de la localidad de Ferguson, donde se suceden protestas por la muerte del joven Michael Brown.Tras conocerse las primeras noticias del incidente, un grupo de personas empezaron a congregarse para protestar. La tensión de estos días en San Luis hace temer a las autoridades que cualquier incidente que en otras circunstancias pasaría desapercibido -y que cada día ocurre en decenas de ciudades estadounidenses- encienda más los ánimos.“Entendemos lo que está ocurriendo en Ferguson, pero todo agente de la policía tiene derecho a defenderse”, repitió Dotson.Precisamente Ferguson amaneció ayer con olor a gases lacrimógenos y gasolina quemada tras una nueva jornada de violencia que se extendió hasta las primeras horas de ayer, y dejó un saldo de seis heridos y al menos 31 detenidos.Los choques se produjeron después de que una pacífica manifestación nocturna, en protesta por la muerte del joven afroamericano Michael Brown, se tornó violenta cuando los policías trataron de dispersarla y fueron confrontados con bombas molotov, botellas y piedras. La policía respondió disparando gases lacrimógenos, y procediendo al arresto de quienes no atendieron la orden de dispersarse, provocando escenas de caos. Al menos un fotógrafo y dos reporteros alemanes fueron detenidos de manera breve por ignorar las órdenes para retirarse de la calle, de acuerdo con la policía, en tanto que otro fotógrafo fue alcanzado por una bomba de gas lacrimógeno.Ambos lados culparon a agitadores provenientes de otras partes de Misuri y aún de otros estados como Nueva York, California y Virginia Occidental, como los responsables de instigar a la violencia.“Existe una peligrosa dinámica en la noche que permitió a un pequeño grupo de agitadores esconderse entre la multitud y después tratar de generar caos”, acusó el capitán Ron Johnson, de la policía estatal a cargo de las tareas de vigilancia en Ferguson.Johnson dijo haber atestiguado el caso de una persona herida por arma de fuego, e un hizo un llamado a los residentes de Ferguson, comunidad de 22 mil habitantes en las inmediaciones de San Luis, a que se manifiesten durante el día.Aunque el gobernador de Missouri, Jay Nixon, anunció el lunes el despliegue de la Guardia Nacional en respuesta a la situación, sus elementos permanecieron a la distancia, dejando en manos de la policía local y estatal el accionar para dispersar a los inconformes.La incierta situación obligó mientras tanto a las autoridades a aplazar hasta la semana próxima el reinicio de las clases en las escuelas de educación básica.Ayer llegó a la ciudad Ronald Davis, director de la oficina del Departamento de Justicia que supervisa políticas policíacas, a fin de evaluar mejoras en la respuesta de las agencias del orden para controlar estas manifestaciones.La visita de Davis precederá la que efectuará hoy el procurador general de Justicia, Eric Holder, por instrucciones del presidente Barack Obama.Trascendió igualmente que un gran jurado podría empezar a recibir el jueves evidencia de la fiscalía local sobre el caso de Brown, con miras a determinar si se presentan cargos contra el policía municipal Darren Wilson.Brown, de 18 años, fue muerto por Darren el pasado 9 de agosto, desatando desde entonces una ola de protestas por parte de la comunidad afroamericana que denuncia su muerte como injustificada. El policía es de raza blanca.Una autopsia independiente ordenada por la familia del joven reveló que Brown recibió seis disparos de arma de fuego por parte del policía, cuatro en el brazo derecho y dos más en la cabeza, incluyendo una en la corona del cráneo que le provocó la muerte.Cronología• 9 de agosto: La noche del sábado fallece Michael Brown, un joven afroamericano de 18 años, que iba desarmado y fue abatido por un efectivo de la policía de Ferguson. • 10 de agosto: Primera noche de disturbios que se salda con 32 detenidos. Los manifestantes muestran carteles contra la brutalidad policial.• 11 de agosto: La segunda noche de disturbios en Ferguson tiene menor acogida y registra cinco detenciones.• 12 de agosto: El presidente Obama insta a la calma y a las protestas pacíficas.• 13 de agosto: La policía dispara contra otra persona tras las protestas contra el racismo, después de ser alertados por un tiroteo. Se confirma que sólo tres de los 53 agentes de la localidad son negros, así como dos tercios de los 21.000 habitantes.• 14 de agosto: La noche de protestas se salda con decenas de detenidos, entre los que se encuentran dos periodistas, Wesley Lowery, redactor del Washington Post, y Ryan Reilly, del Huffington Post. Los agentes, atacados con cócteles molotov, se ven obligados a intervenir con el lanzamiento de gases lacrimógenos.• 15 de agosto: La policía identifica al agente sospechoso de la muerte de Brown y relaciona al joven con un robo en una tienda antes de su muerte. Cientos de personas marchan pacíficamente y la policía lleva a cabo una nueva estrategia de actuación: permitir la manifestación y facilitar el trabajo a los medios de comunicación.• 16 de agosto: Los manifestantes empiezan respondiendo pacíficamente ante la versión de los agentes de la muerte de Michael Brown pero la protesta termina con destrozos en varios negocios, saqueos, y tensión con la policía.• 17 de agosto: Se decreta el toque de queda en Ferguson para “mantener la propiedad de la población segura y la paz con el fin de conseguir la justicia”.• 18 de agosto: En las protestas se oyen sonidos de disparos y los agentes mantienen el despliegue policial con el uso de gases lacrimógenos y medidas antidisturbios. Además, el gobernador del Estado de Missouri, Jay Ni
xon, moviliza a la Guardia Nacional para hacer frente a los disturbios raciales. Además, la familia del joven muerto afirma que el chico “trataba de rendirse cuando murió”.• 19 de agosto: El despliegue de la Guardia Nacional no logra sofocar la oleada de violencia y se registra una de las noches más violentas desde el comienzo de las protestas, con hasta 31 personas detenidas y dos heridos de bala. El presidente Obama comparece en la Casa Blanca y llama a revisar la “militarización” de la policía local del país. SituaciónincómodaBajo una foto de Barack Obama que blandían manifestantes en la pequeña ciudad de Ferguson, sacudida desde hace una semana por disturbios, el mensaje al primer presidente negro de Estados Unidos es fuerte y claro: “¡Por favor, venga ahora!”.El hecho resume en parte las elevadas expectativas de la comunidad negra estadounidense ante el histórico triunfo electoral de Obama. Pero también concierne a asuntos que preocupan a Obama desde que asumió el poder en 2009: ¿debe involucrarse personalmente cuando episodios locales tienen componentes racistas?En algunos estados del sur de Estados Unidos la segregación racial se abolió hace apenas medio siglo, pero el país tiene ahora un presidente que se encuentra en una situación delicada en relación a temas altamente controvertidos.Obama expresó sus opiniones el lunes tras las últimos disturbios. En un discurso muy cauteloso, exigió moderación a las fuerzas de seguridad y a los manifestantes, que evitaran la violencia, porque debilita, en lugar de fortalecer, la búsqueda de justicia.Pero cuando se le preguntó si tenía previsto intervenir personalmente en un drama que sacude a todo el país desde hace más de una semana, Obama pareció descartar una eventualidad tan simbólica como una visita a Ferguson.No obstante, y claramente incómodo, abordó el asunto desde una perspectiva más amplia: “Como estadounidenses debemos aprovechar este momento para volver a encontrar nuestra humanidad compartida”, afirmó.“He dicho esto antes, en demasiadas comunidades existe un abismo de desconfianza entre los residentes locales y las fuerzas de seguridad”, admitió. “En demasiadas comunidades, demasiados jóvenes de color han sido marginados y son vistos únicamente como fuente de temor”.Sin embargo, el presidente también advirtió que la lucha contra la discriminación racial es un proyecto a largo plazo que Estados Unidos ha emprendido hace 200 años.Desde el final de su primer mandato, Obama -electo gracias al fuerte apoyo de las minorías- advirtió contra las expectativas desmedidas.“Jamás acepté la idea de que mi elección suponía el ingreso a una era posracial”, declaró a la revista Rolling Stone en abril de 2012.





Discussion about this post