POSADAS. El virus de la chikungunya avanza desde América Central hacia los países de América del Sur. No es un virus nuevo, pues fue identificado hace 60 años (en 1952) en Tanzania y, precisamente, debe su nombre a la lengua makonde de África donde chikungunya quiere decir “doblarse por el dolor” porque provoca a los afectados fuertes dolores en las muñecas, los dedos y las palmas de las manos y en los tobillos y las plantas de los pies. En América, el virus ingresó por el Caribe donde desde diciembre pasado a la fecha provocó una explosión de casos en Dominica, Guadalupe, Haití, República Dominicana y Puerto Rico, entre otros países. Desde diciembre de 2013 ya infectó a 570.000 personas en América, de las cuales 32 murieron. Hasta el momento, en América del Sur, sólo se registraron casos autóctonos en Venezuela. Pero se notificaron 21 casos importados en Perú, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Colombia. Y esta semana se reportaron los dos primeros casos importados en Argentina y otros dos esperan muestras de laboratorio. Los cuatro pacientes argentinos habían estado en países donde circula el virus. Todos se recuperan sin inconvenientes. Según advierten los especialistas, aunque el virus genera mucho dolor articular y de cabeza e incapacita por unos días a quienes se contagien, tiene una bajísima tasa de mortalidad. Semejanzas y diferencias con el dengue Según indicó el ministro de Salud Pública, Oscar Herrera Ahuad, “el vector del virus la chikungunya puede ser el mismo que el del dengue, el mosquito Aedes aegypti, pero el vector principal es el Aedes albopictus”. “En estos días hablé con la viceministra de Salud de Paraguay donde se confirmó un caso importado. En realidad es una patología que se comporta muy similar al dengue en la sintomatología pero no tiene esa fase polifacética del dengue que puede generar cuadros hemorrágicos masivos. El virus de la chikungunya produce sintomatología más leve y mucho mejor pronóstico que el dengue; pero provoca fiebre, dolores articulares, decaimiento, mal estado general… es muy parecido al dengue. Pero no están descriptos cuadros hemorrágicos de chikungunya”, destacó. El Aedes transmite los virus del dengue, la fiebre amarilla y de la chikungunya. “La diferencia es que para la fiebre amarilla hay vacuna. La vacuna del dengue está en fase tres, de aplicación masiva con un 75 a 85% de efectividad lo que es muy alta efectividad. Es una vacuna que va a apuntar a que disminuyan los casos de dengue severos o hemorrágicos. Para la chikungunya no hay vacunas”, recordó Herrera Ahuad.




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