POSADAS. La causa que investiga el crimen de Marina Da Silva (19), hallada masacrada en un pozo de Nemesio Parma en las últimas horas del año pasado, sumó ayer un nuevo capítulo con la imputación formal por el homicidio de dos de los tres detenidos a principios de este mes en la zona.Se trata de Ángel “Juancho” Portal (28), presunto amante de la víctima, y Omar “Tati” Ramírez (54), propietario del predio donde funcionaba la olería en la que se encontraron restos de sangre de la víctima.Mediante sus fuentes, PRIMERA EDICIÓN pudo saber que en las últimas horas el magistrado Ricardo Balor, al frente del Juzgado de Instrucción 6 de Posadas, le dictó la prisión preventiva a ambos y los sujetó así formalmente al proceso que se instruye en dicha dependencia judicial.Mientras tanto, también en la mañana de ayer, Balor le otorgó la libertad al joven de 25 años apresado el sábado 5 de julio junto a Portal y Ramírez, quien cuenta con la asistencia legal del letrado Ángel Gauto.De todas maneras, ese muchacho continuará bajo la lupa de la Justicia. Deberá comparecer ante el Juzgado emplazado sobre calle Buenos Aires al 1.200 una vez al mes y no podrá salir del país hasta que las autoridades definan su situación procesal. Además, también se le fijó una prohibición de acercamiento a la familia de la víctima.Este diario pudo saber que para el juez y su equipo las pruebas que constan en el expediente son más que suficientes para imputarle el crimen a Ramírez y Portal, cuya gorra se halló en la escena del crimen.Así las cosas, ambos permanecen ahora tras las rejas investigados por el asesinato junto al concubino de Da Silva, Franco Ramos (19), detenido días después de que comenzara la investigación. En las próximas semanas la Justicia podría resolver la situación de los tres detenidos y del recientemente liberado.Los tres últimos arrestados habían sido apresados por efectivos de la División Homicidios de la Policía de Misiones en medio de un intenso operativo, tras nuevos aportes obtenidos en la causa.Un hallazgo macabroMarina fue vista por última vez con vida el jueves 19 de diciembre de 2013. Desde entonces su paradero fue un misterio, hasta que alrededor de las 12 del martes 31 de diciembre, a horas de que finalice el año, su cuerpo apareció masacrado en un pozo de agua cercano a la casa que compartía con Ramos y la hija de la pareja, de apenas dos años.Las pericias confirmaron lo peor. Marina había sido atada de pies y manos con cables. El o los asesinos ataron luego una piedra de 30 kilogramos al cuerpo y lo arrojaron al pozo con el fin de hacerlo desaparecer. La autopsia reveló que murió por traumatismo y fractura de cráneo. Además, que no fue violada.Desde la Policía, el Juzgado de Instrucción 6 y la Saic se inició una investigación que acabó con la detención de Ramos, ya que en la casa de la pareja se hallaron rastros de sangre, principalmente en un balde con agua y prendas de vestir, como si se hubiese intentado eliminar evidencia. Al joven se le dictó prisión preventiva y fue formalmente imputado por “homicidio simple” a principios de mayo pasado.Sin embargo, eso no fue todo. Las pruebas de luminol también dieron positivo en el baño de la olería en la que trabajaba Ramos, supuesta escena del crimen. Ante esta situación y demás elementos de valor para la causa, a principios de mes se procedió a la detención de los otros tres sospechosos. Para la Justicia, hay pruebas firmes sobre dos de ellos como para pensar que algo tuvieron que ver en el sangriento episodio que conmoción a la zona.





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