BUENOS AIRES (NA). El fiscal federal Ramiro González pidió desestimar una denuncia del vicepresidente Amado Boudou contra los antiguos dueños de Ciccone Calcográfica a quienes había acusado por falso testimonio.Fuentes judiciales informaron que mediante un requerimiento presentado por el fiscal, pidió la desestimación de la denuncia hecha por los abogados de Boudou, cuando Nicolás Ciccone y su yerno Guillermo Reinwick habían declarado como testigos a fines del 2013.Ciccone y Reinwick habían declarado que, en al menos dos ocasiones, el vicepresidente participó en reuniones interesado en el salvataje de la quebrada empresa y luego en su posterior compra.Esas dos reuniones, según ambos declararon tanto cuando lo hicieron como testigos y luego como imputados, fueron en el estudio del canal Telefé oportunidad en que Boudou concurrió como visita a un programa, y en un restaurante de Puerto Madero, I Fresh Market.La denuncia por falso testimonio fue a la par de otros planteos de nulidad hechos por los abogados de Boudou, y cayó en poder del juez federal Luis Rodríguez ante quien ahora el fiscal pidió la desestimación de la acusación.El fiscal tuvo en cuenta que Ciccone y su yerno primero declararon como testigos y luego fueron imputados y eventualmente procesados.“Ciccone y Reinwick efectuaron declaraciones bajo las formalidades de la declaración testimonial que el denunciante y pretenso querellante consideró falsas. Luego, con el devenir de la investigación, el juez a cargo de la misma consideró que existían sospechas para considerar que los nombrados habrían participado en el hecho que investigaba; así pues, los citó a prestar declaración indagatoria por los hechos que previamente les había recibido declaración bajo juramente de decir verdad”, dijo González en su planteo.“En definitiva, nos encontramos ante un caso en el que en una primera oportunidad se recibió declaración testimonial a unas personas en relación con un hecho ilícito que no se les atribuía, pese a que a la postre, con motivo del desarrollo de la investigación se consideró sospechosos del mismo”, agregó.González le solicitó al juez Rodríguez que cierre el caso porque, según su análisis, no se puede perseguir a Ciccone y Reinwick por el delito de falso testimonio. En su dictamen, el representante del ministerio público explicó que los acusados declararon primero como testigos y luego, según estableció la investigación de Lijo, pasaron a ser imputados, indagados y finalmente procesados.





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