OBERÁ. Los alumnos de la Escuela Provincial de Educación Técnica (Epet) 3 realizaron ayer -a pesar del mal tiempo- una sentada en reclamo de la actuación del Consejo General de Educación (CGE) sobre el presunto caso del robo de una motocicleta y que habría sido perpetrado por cuatro alumnos. El gobierno educativo no acompañó un pedido de la dirección de la Epet de expulsar a los implicados.Los jóvenes estudiantes sacaron las sillas a los pasillos techados de la institución para hacerse oír, ante lo que consideran un atropello del CGE, “pues se debe resolver dentro del colegio”.Emilio, un alumno de la institución, dijo que “estamos realizando esta medida avalando la decisión tomada por la institución y no la del CGE, que la repudiamos. En base a lo que dice la Ley 26.206 citamos dos artículos, el 3 y el 8, donde se remarca que la Educación brindará las herramientas necesarias para desarrollar y fortalecer la formación integral de las personas, a lo largo de toda la vida y promoverla en cada uno; educando la capacidad de definir su proyecto de vida, basados en los valores de paz, libertad, solidaridad y respeto a diversidad, igualdad, Justicia, bien común”. Y añadió: “esto es básicamente lo que pensamos cuando empezamos con la medida, con la sentada, no teníamos la Ley, solamente nos basamos en expresar nuestro pensamiento”. El joven aseguró que “no estamos en contra de los chicos, porque son nuestros compañeros con los que convivimos, ni contra el Consejo de Educación en sí, estamos en contra del accionar y de las medidas que se tomaron con respecto a la situación”. “Queremos que se escuche la voz de todo el colegio. El CGE resaltaba que la medida tomada por la institución fue autoritaria, pero nosotros decimos que no, que fue una medida democrática, porque lo primero que hicieron los directivos fue llamar al Consejo de Profesores, al Consejo de los Jefes de Área y a los padres de todo el colegio”, exclamó el joven ante la mirada de sus compañeros en la sentada, quienes asintieron con la cabeza los dichos del estudiante.“No queremos que se escuche la voz de unos pocos, sí la decisión de la mayoría, eso es democracia. Nosotros pensamos que en una institución debemos acomodarnos y acatar las leyes y normas. Si yo no traigo la camisa, la corbata del uniforme, me amonestan. Por lo tanto, si estando en clase te rateás para cometer un ilícito dejando mal parado a todo el colegio, la sanción debe ser más rigurosa, no alcanza con pintar una pared del colegio o arreglar los bancos. Nosotros en sexto año tenemos una materia que se llama ‘Prácticas profesionales’ y consiste en dividirnos en grupo y hacer un proyecto final, pero como no hay fondos para ayudar, salimos a pedir donaciones de lo que nos falta y ahora no es fácil, porque nos marcaron a todos, por unos pocos pagamos todos”. Con respecto a cómo se llevaban con sus compañeros, que habrían cometido el ilícito, explicó: “Con los chicos involucrados había la mejor onda, pero a partir del hecho los miran distinto, pero eso ya depende de cada persona”.Martín dijo que la sentada “no se iba a hacer hoy pero, teniendo en cuenta la situación del director (Jorge Romero), consideramos que en una semana pueden pasar muchas cosas y decidimos que el director y la escuela necesitan nuestro apoyo ahora. Queremos que el Ministro venga a hablar con el director, el Consejo de Profesores y los alumnos porque en ningún momento vino, tomó la decisión escuchando a algunos. El trauma social que genera esto, por culpa de cuatro alumnos, nos perjudica a todos. La sociedad te juzga sin saber. A mí, como alumno de sexto año, me da vergüenza ir a comprar algo con el uniforme de la escuela por esta situación que se generó”. Finalmente, expresó que “avalamos la decisión del director porque es una persona justa, es necesaria una sanción porque no puede ser que después de haber cometido un delito lleven una vida normal. A mí me hiere que esto sea así”, dijo Martín.“No vamos a tolerar el delito”Por su parte, el director Jorge Romero afirmó a PRIMERA EDICIÓN: “Si los alumnos ven que no existe un orden, lo que vaya a acontecer no va a ser lo que ellos están pensando. Inclusión a toda costa No”.“Están pisoteando el principio de autoridad de la escuela por un lado y si lo que ellos quieren es eso, entonces abramos las cárceles para que todos los arrepentidos sean integrados a la sociedad. El gobernador ¿qué piensa? ¿Avala la decisión del ministro? ¿Ese es el mensaje que le da la población de la provincia? Yo estoy preocupado, la escuela está preocupada, los padres que firmaron el apoyo porque no estamos de acuerdo, porque impusieron un criterio con los principios de formación de los alumnos, están muy preocupados. Nosotros formamos técnicos para el mundo del trabajo, no solo ciudadanos y deben cumplir normas y acatar leyes, la sociedad exige límites, los padres exigen límites y protestan cuando la Justicia no actúa y cuando queremos poner orden para seguir dando clases porque sin disciplina no se puede enseñar”, manifestó el docente. Recordó que “hace 43 años que soy docente de educación técnica, yo quisiera que el ministro o el CGE me muestre una sola línea donde dice que tenemos que tolerar el delito”, aseveró.La otra miradaMiriam es la madre de uno de los alumnos involucrados en el supuesto hurto de la motocicleta. Luego de la audiencia con el ministro de Educación, Luis Jacobo, contó: “fuimos muy bien recibidos y muy bien atendidos. La conclusión a la que se llegó es que los chicos van a seguir estudiando, pero van a recibir la sanción que se merecen. Todavía se estudia la sanción que les van a dar, y esto hubiera hecho Romero desde el principio para no llegar a esta instancia. Si él nos hubiera convocado, estaríamos todos con una solución y más tranquilos. Ninguno de los padres fuimos llamados, nosotros nos fuimos acercando uno a uno para poder hablar con él y nunca tuvimos una charla, nunca nadie escondió nada”, aseguró. “Siempre pedimos sanción para los chicos, pero con Romero no se pudo solucionar. Mi hijo tiene 18 años, es mayor de edad y está en quinto año. En casa hablamos con él, aceptó que estaba en el vehículo pero no sabía lo que había pasado. Tomamos medidas, le quité el celular y él acepta que se equivocó. Yo nunca escondí a mi hijo, este tema llegó tan lejos porque el dire
ctor actuó mal, nosotros siempre dimos la cara, no defendíamos la actitud de nuestros hijos, eso no pasó”, concluyó la mamá. El papá del damnificadoPRIMERA EDICIÓN logró dialogar con Enrique, el padre del alumno al que robaron la moto, quien dijo que “me parecería absurdo echar a los chicos de la escuela, sí estoy de acuerdo en que habría que darles una sanción para que reflexionen por lo que hicieron”. “Cuando ocurrió lo del robo, el director me llamó y yo fui a hablar con él. Lo más democrático en este caso hubiera sido que los alumnos voten la sanción porque son sus pares, una votación interna de alumnos sería lo mejor, sino son dos o tres los que deciden es injusto. Mi hijo está asistiendo a clase, faltó un par de veces pero no por este tema, como lo vi un poco decaído lo estamos mandando a una psicóloga por las dudas”, indicó Enrique.El hombre detalló que “cuando se recuperó la moto estaba rota, le falta la patente, rompieron los espejos y los plásticos, más o menos 1.500 pesos se necesita para ponerla en condiciones, así que por ahora mi hijo no la puede usar, va y viene en colectivo. Uno de los padres vino a mi casa a pedir disculpas. Mi hijo nunca fue amenazado, lo que pasó fue un hecho al azar porque él ni siquiera conocía a los chicos”.





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