OBERÁ. Un joven de 25 años fue condenado a trece de prisión después de confesar el homicidio de su padre, al que sometió a una brutal golpiza en un camino vecinal de Villa Salto Encantado, provocándole la muerte antes de que pudiera ser atendido en el hospital Samic de Oberá. El imputado fue identificado como Juan Carlos Vargas, quien reconoció su responsabilidad penal en el hecho y cumplirá la sentencia en el Complejo Penitenciario de la Capital del Monte.“Homicidio preterintencional agravado por el vínculo”, fue la carátula definitiva por la que este hombre pasará parte de su vida tras las rejas.La víctima fatal fue identificada, en su momento, como Luis Vargas, de 52 años. El informe de autopsia determinó que uno de los golpes, se supone que una patada, le provocó la rotura del hígado y una gran hemorragia interna, razón por la que murió antes de su arribo al hospital Samic de Oberá.El episodioLos antecedentes del caso indicaron que el lamentable episodio se produjo el 17 de mayo de 2013, a posteriori de un encuentro familiar donde corrió mucha bebida alcohólica, en la zona de Villa Salto Encantado, jurisdicción de Aristóbulo del Valle.Aparentemente, Luis Vargas se encontraba tan alcoholizado que apenas podía mantenerse en pie.Entonces decidieron enviarlo nuevamente a su casa. Dos de sus hijos, entre ellos Juan Carlos, decidieron acompañarlo. En realidad, todos estaban alcoholizados, algunos más que otros; pero alcoholizados al fin. Caminaban los tres hacia su domicilio cuando, por causas del momento, el padre se “empacó” y sentó en medio del camino de tierra, decidido a no continuar la marcha.Esa actitud despertó la cólera de su hijo, de 24 años en ese entonces, quien también se encontraba alterado por los efluvios del alcohol.La reacción fue a todas luces desmedida. El hijo descargó toda su ira en el cuerpo del padre, a puñetazos y patadas.Una auténtica palizaEl informe del médico forense fue contundente en ese aspecto: “El cuerpo presentaba múltiples hematomas, heridas en cuero cabelludo, parietal derecho, cuello, cabeza, tórax y abdomen”.Uno de los golpes le produjo una gravísima lesión en el hígado y posterior derrame interno, con consecuencias fatales.Juan Carlos Vargas fue condenado por los delitos de “homicidio preterintencional agravado por el vínculo”, contemplados en el artículo “81, inciso 1, apartado b, en relación con el artículo 82”, consignaron las fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN.El imputado se acogió a un juicio abreviado celebrado en el Tribunal Penal 1 de Oberá, conformado por los magistrados José Pablo Rivero, Francisco Clavelino Aguirre y Lilia Avendaño.Tras la firma del acuerdo entre la fiscalía y la defensa, el reo fue conducido a la prisión.





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