POSADAS. “No fuimos nosotros”, alcanzó a gritar mientras lo rodeaban los uniformados. Los ruidos despertaron abruptamente a Marcial, quien permanecía prófugo de la Justicia por la masacre de Panambí. Ayer de tarde se acabó el anónimo peregrinar del chapista paraguayo: la Policía lo detuvo mientras dormía la siesta, escondido en una pieza de alquiler del barrio Don Santiago de Garupá, al sur del Gran Posadas.La caída del hombre más buscado de la provincia se produjo minutos después de las 15, según pudo saber PRIMERA EDICIÓN. Los detectives de la fuerza cerraron el cerco a su alrededor gracias al aporte de testigos que aseguraron haberlo visto por la zona.Fue entonces que, siguiendo varias pistas, las autoridades llegaron primero a la camioneta Mitsubishi L-200 blanca, que Marcial había intentado esconder en casa de un familiar, a unos 300 metros del Hipódromo de Posadas, en inmediaciones del paraje Nemesio Parma. El rodado estaba semioculto en una suerte de garage rodeado de cercos vegetales.En ese lugar los detectives obtuvieron varios datos y lograron apuntar hacia una casa del barrio Don Santiago, en el otro extremo del Gran Posadas, a unos 20 kilómetros de distancia. El paradero del hombre más buscado estaba a punto de develarse.Sorpresa en plena siestaCalle Irigoyen, entre Roque Pérez y Palermo. Don Santiago. Garupá. Con esa información, el magistrado Marcelo Cardozo, titular subrogante del Juzgado de Instrucción 7 de Posadas, ordenó un allanamiento.La Policía no escatimó esfuerzos y montó un operativo de proporciones en el que trabajaron efectivos de la comisaría seccional Quinta, de la Unidad Regional X, de la Guardia de Infantería y de la Dirección General de Seguridad.Los uniformados rodearon la manzana 25 del barrio y entraron con sigilo a una vivienda en la que funcionan una regalería y dos habitaciones de alquiler. El dato indicaba que el prófugo paraguayo estaba en la pieza del fondo.Entraron de un golpe y allí, de sorpresa, se toparon con Marcial, acusado de formar parte del bestial triple crimen de los Knack. Estaba en una cama, durmiendo la siesta. Indefenso. Vulnerable. Como las víctimas a las que torturó y prendió fuego, según entiende la Justicia.Alcanzó a proclamarse inocente mientras los policías -fuertemente armados a sabiendas del peligro al que se enfrentaban- le colocaban las esposas. “No fuimos nosotros”, gritó. Después volvió al silencio.El camino de MarcialAcusado de ser uno de los líderes de la megabanda de San Javier, Marcial comenzó a ser buscado desde el martes 27 de mayo, dos días después del feroz asalto en el que Carlos Knack (43), Graciela Mojfiuk (42) y Bianca (12) perdieron la vida debido a las quemaduras que sufrieron al ser prendidos fuego vivos por cinco encapuchados en su casa del kilómetro 7 de la ruta provincial 5, en Panambí.Aquel martes fueron detenidas en San Javier dos personas, sus supuestos cómplices (Ver “Se abstuvieron los dos detenidos…”). El chapista -en su taller se encontró un arsenal- logró burlar a la Policía y, sospechan, se escondió en la zona hasta el último fin de semana.Una fuente le confirmó a PRIMERA EDICIÓN que el siguiente rastro que se obtuvo ubicó a Marcial el sábado pasado sobre la ruta provincial 2, cerca de Concepción de la Sierra. “Iba en su camioneta, con las luces apagadas”, contó el vecino de San Javier que lo cruzó.Los investigadores supusieron con razón que el sospechoso escapaba hacia el sur de la provincia. Por eso se ordenaron varios allanamientos en Apóstoles y Colonia Liebig, al norte de Corrientes. Los resultados fueron negativos, pero el camino del prófugo y su destino comenzaban a quedar marcados.Escondido en la capital“Marcial eligió el Gran Posadas para ‘perderse’ en el movimiento de la ciudad y, de paso, estar cerca de la frontera con Paraguay”, le dijo a este diario una fuente de la investigación. Es que el sospechoso tenía doble nacionalidad y no descartan que haya tenido intenciones de cruzar el río Paraná.De todas maneras, lo que se confirmó ayer fue que llegó a la pieza de alquiler el último domingo de madrugada, alrededor de las 5. Buscó refugió en la habitación que rentaba una mujer que sería su prima y allí mismo dormía cuando la Policía lo detuvo.Además del paradero, los vecinos también aportaron otro dato, que se lo confirmaron ayer a este diario en medio del operativo policial: la camioneta Mitsubishi llamaba la atención del barrio y hasta la 1 de ayer estaba estacionada sobre la calle Irigoyen. Por eso suponen que recién ayer se encargó de trasladarla hasta cerca del Hipódromo para esconderla. Después regresó, quizás con un pariente, y se ocultó en Don Santiago. Allí lo despertó la Policía. Y comenzó su peor pesadilla. Paso a paso Bº Hipódromo – 13.30 hs1Efectivos del Comando Radioeléctrico Oeste de la Unidad Regional I llegan hasta una chacra del barrio Hipódromo luego de cotejar una serie de datos recibidos por parte de vecinos que aseguraban haber visto en la capital provincial al prófugo más buscado de la provincia. Buscaban la camioneta Mitsubishi L-200 blanca que tenía pedido de captura desde el martes 27 de mayo, cuando la Justicia obereña ordenó la detención del chapista Marcial, vinculado al triple crimen. Bº Hipódromo – 14.45 hs2Mediante los datos recolectados minutos antes, los investigadores de la fuerza provincial finalmente dan con la camioneta. Estaba semiescondida en una suerte de patio de una vivienda, rodeada de vegetación. La investigación permite saber que fue trasladada hasta el lugar por el propio Marcial, entre la 1 y las 11 de ayer. Efectivos de la Dirección de Criminalística comienzan con las pericias en busca de elementos de prueba. Investigan si en ese vehículo se movilizaron los ladrones el día del hecho. Bº Don Santiago – 14.55 hs3El trabajo en la zona oeste de la capital provincial comienza a dar frutos y los investigadores descubren que Marcial podría estar oculto en una habitación de alquiler del barrio Don Santiago, sobre calle Irigoyen, entre Roque Pérez y Palermo. Una comisión encabezada por el magistrado Marcelo Cardozo, al frente del Juzgado de Instrucción 7 de Posadas por subrogación legal, llega hasta la vivienda de Garupá. Efectivos de distintas dependencias rodean la manzana y preparan el asalto. Bº Don Santiago – 15.30 hs4Después de los procedimientos de rigor, el chapista paraguayo Marcial sale esposado y bajo fuerte custodia de la casa del barrio Don Santiago. Dormía la siesta cuando fue sorprendido por el grupo especial de la Po
licía. Tras proclamarse inocente, pidió hablar con el juez de la causa. Fue trasladado a una celda de la Dirección de Investigaciones y Delitos Complejos, desde donde posteriormente será transportado a Oberá, donde se sustancia la causa. Allí se cotejarán sus huellas dactilares y, entre otras cosas, será llamado a indagatoria. Se abstuvieron los dos detenidos en OberáOBERÁ. El exprefecturiano y su presunto cómplice, sospechados de ser parte de la megabanda que provocó la denominada tragedia de Panambí, fueron indagados a última hora del lunes. Ante la Justicia decidieron abstenerse, principalmente debido a que la causa recién comienza a sustanciarse en el Juzgado de Instrucción 1 de Oberá.Así lo pudo saber PRIMERA EDICIÓN en base a sus fuentes, quienes confiaron que ambos fueron trasladados hasta esa dependencia alrededor de las 19 de ese día. Allí enfrentaron a la magistrada Alba Kunzmann de Gauchat, quien ya el domingo les había notificado sobre la instrucción de una causa en su contra. En un primer momento, y por cuestiones legales, fue designada como representante de ambos la letrada Teresa Gómez de Roth, defensora oficial de Instrucción 1 de Oberá. Sin embargo, con el transcurrir de las horas se conocerán los nombres definitivos de quienes asumirán la defensa de ambos.Tras negarse a prestar declaración indagatoria, Kunzmann de Gauchat les comunicó que ambos se encontraban acusados formalmente por “triple homicidio calificado por ensañamiento y por procurar la impunidad del delito (criminis causa)”, en relación a la muerte de Carlos Knack (43), Graciela Mojfiuk (42) y Bianca (12), la hija de la pareja; y por ese mismo delito pero en grado de tentativa en relación con Cristian Knack (25), quien hasta anoche permanecía internado en el hospital Madariaga, estable, pero con graves quemaduras y riesgo de vida.Luego de ese procedimiento, ambos fueron trasladados nuevamente bajo fuerte custodia policial a sus respectivos lugares de encierro: el ex prefecturiano a la Unidad Penal II del Servicio Penitenciario Provincial, donde está alojado por cuestiones de seguridad, y el otro sospechoso a una de las celdas de la comisaría seccional Tercera.Así las cosas, el próximo paso de la Justicia será establecer si existen pruebas de rigor como para dictarle a ambos la prisión preventiva, paso previo a que la causa sea elevada a juicio, según el nuevo Código Procesal Penal.Los dos fueron detenidos el martes 27 de mayo en San Javier, después de que un llamado anónimo proveniente de un telecentro de Alem informara a la Policía sobre el paradero de los presuntos asesinos de la familia Knack.En aquella oportunidad también debía ser detenido Marcial, quien finalmente cayó quien finalmente fue atrapado ayer en Garupá. En su taller, la Policía secuestró un verdadero arsenal en el que había granadas y hasta explosivo TNT con sus respectivos detonadores. También, papeles con cifras de dinero anotadas.El exprefecturiano quedó seriamente comprometido una vez que sus huellas dactilares fueron halladas en una caja encontrada en la escena del crimen. En su casa también encontraron fotocopias de DNI del otro detenido y del prófugo.Hasta ayer los investigadores trabajaban en el entrecruzamiento de comunicaciones de los teléfonos celulares secuestrados en los allanamientos realizados en San Javier. Creen que ese trabajo puede arrojar resultados positivos para la investigación.Los dos detenidos están acusados de formar parte de los cinco encapuchados que cerca de las 19.30 del domingo 25 de mayo irrumpieron en la casa del empresario maderero Knack, sobre el kilómetro 7 de la ruta provincial 5, en Panambí.Después de torturarlos, los delincuentes maniataron a las cuatro víctimas, las rociaron con alcohol y prendieron fuego. Cristian es el único sobreviviente. Anoche seguía luchando por su vida. Encuadre legalEl delito por el que se acusa a los dos detenidos, también llamado “homicidio criminis causa” en la jerga judicial, figura en los incisos 2 y 7 del artículo 80 del Código Penal Argentino, donde se establece que “se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua (…) al que matare (…) con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso; (…) para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o procurar la impunidad para sí o para otro o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito”. Claro que aún es demasiado pronto: la Justicia debe probar primero la culpabilidad de los sospechosos y, tras dictar prisión preventiva, elevar la causa a juicio.





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