POSADAS. El abogado detenido bajo sospecha de ser “partícipe necesario” del robo de más de 480 mil pesos a un agricultor fue sometido a un careo con las víctimas. Dicha medida se concretó ayer y fue ordenada por el juez de Instrucción 6 -en turno en la capital provincial- Ricardo Balor, quien consideró necesario enfrentar “cara a cara” a los involucrados para despejar algunos de los interrogantes que surgieron en las últimas horas, entre ellos que existirían “demasiadas contradicciones en las declaraciones, tanto del imputado como del damnificado y su pareja”, confió un portavoz del caso.En ese sentido, se debe destacar que el letrado solicitó a través de su defensa ampliar su indagatoria (ya declaró ante el citado magistrado a las pocas horas de ser arrestado), y ayer volvió a insistir en su inocencia. No obstante, por orden judicial se dispuso que el letrado sospechoso continúe detenido. El objetivo de los investigadores es analizar todas las evidencias colectadas en la causa, como los cruzamientos de llamadas telefónicas y mensajes de texto del imputado, para poder resolver su situación procesal. Cabe recordar que el pedido de excarcelación que presentó la defensa del acusado fue denegado por la Justicia momentos después de su primera declaración. SalideraEl hecho, perpetrado en la modalidad de salidera bancaria, ocurrió el pasado miércoles 21, minutos antes de las 10, frente a la casa del abogado actualmente detenido. Dicho domicilio está situado sobre la calle 111, en la chacra 109 de Posadas (delimitada por las avenidas Tambor de Tacuarí, López y Planes, Zapiola y Lucas Braulio Areco). Hasta ese lugar se dirigieron el agricultor y su pareja en el auto particular del sospechoso. Tenían en su poder más de 480 mil pesos producto de una indemnización, que habían retirado minutos antes de una entidad bancaria céntrica, y la idea era mantener una reunión en la vivienda del profesional, ya que los damnificados eran sus clientes. Cuando salían de la casa del letrado fueron interceptados por dos delincuentes a bordo de un automóvil (presumiblemente un Peugeot 406 de color oscuro), ambos encapuchados, quienes a punta de pistola les sustrajeron el dinero y se dieron a la fuga. Hasta entonces, todo parecía ser otro golpe en modalidad “salidera”, de los tantos que son perpetrados en la zona capital. Pero comenzaron a surgir indicios que orientaron la investigación hacia un impensado sospechoso: el abogado, quien fue detenido el mismo día del hecho. Entonces, el damnificado apuntó directamente contra el letrado y dio a entender que fue él quien lo entregó a los ladrones, ya que el profesional era el único que sabía del cobro. Por su parte, el abogado dio su versión de los hechos y en todo momento se declaró inocente, incluso hasta ayer, que pidió ampliar su indagatoria ante el juez de la causa. Se cree que el abogado habría dado una identidad con respecto a una persona que, además de él y sus clientes, sabía del dinero que iba a ser retirado del banco. Requisaron el C4 del letrado Otra de las medidas ordenadas por la Justicia en la jornada de ayer fue la requisa del automóvil Citroën C4 del abogado detenido. En la ocasión los peritos no hallaron indicio o evidencia alguno que pudiera complicar la situación del hasta ahora único detenido en la causa. Fuentes del caso confiaron que sería fundamental el resultado de las pericias en el teléfono móvil del sospechoso. Los investigadores centrarán su mira en las llamadas, como así también en los mensajes de texto que se emitieron desde dicho celular horas antes del atraco. Otra punta de ovillo que persiguen los detectives es la posible identidad de una persona que -además del abogado y sus clientes- al parecer sabía del retiro del dinero de la indemnización durante aquella jornada. Esa identidad, aparentemente, surgió en la primera declaración que hizo el profesional detenido ante el magistrado Ricardo Balor. Vale recordar que el abogado aquel miércoles a la mañana se ofreció llevar a sus clientes hasta su domicilio en su auto particular para supuestamente devolverle una parte del dinero que le habían dado de más. “¡Qué abogado más generoso!, me repito ahora. Lo curioso es que él salió de la casa con su parte, para qué. Para mí ya lo tenía arreglado”, dijo el agricultor en declaraciones exclusivas a este diario ya publicadas. “Desde un principio, desde que me fue a buscar a la terminal, desconfié de él. Me decía que no iba a pasar nada, que no me iban a asaltar. Hasta fuimos al Correo para que yo renunciara a hacer cualquier problema si me asaltaban o me paraba la Policía”, agregó el damnificado en dicha entrevista.




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