BUENOS AIRES (NA). El ministro de Economía, Axel Kicillof, viajó a Francia para iniciar las tratativas por la deuda con el Club de París, una de las tres negociaciones trascendentales que afronta el país en un plazo de quince días.La próxima semana el Fondo Monetario Internacional (FMI) analizará la implementación del nuevo índice de precios, y una semana después la Corte Suprema de Estados Unidos deberá decidir si interviene en el juicio entre la Argentina y los fondos buitres.Kicillof y el secretario de Finanzas, Pablo López, encabezarán la reunión con el Club de París este miércoles por una deuda que oscila entre los 9 y 10 mil millones de dólares entre capital e intereses.Según trascendió, la Argentina ofrecerá un pago al contado de entre 1.000 y 1.500 millones y cuotas anuales o semestrales por una cifra que comienza con 2.000 millones y va bajando hasta 1.500 millones anuales hasta completar el pago de lo adeudado.Un acuerdo permitiría al Gobierno acceder a financiamiento externo de países europeos a una tasa muy baja del Banco Europeo de Inversiones (BEI).También posibilitaría a las provincias tener la posibilidad de endeudarse con financiamiento externo para cubrir sus necesidades de déficit.Además del monto a renegociar el otro punto de conflicto en las negociaciones es que la Argentina no quiere que el FMI intervenga en las negociaciones del acuerdo.La posición del país es compartida por la mayoría de los países miembros del club, un total de 19, aunque Alemania y Japón, que exigen el FMI audite las negociaciones.El 6 de junio, el directorio del FMI dará su opinión sobre los nuevos indicadores de actividad económica y precios que comenzó a utilizar el Indec.Una semana después el 12 de junio, la Corte Suprema definirá si acepta revisar el fallo que obliga al país a pagar 1.500 millones de dólares a los fondos buitres NML Capital y Aurelius.Argentina presentará esta semana la respuesta al argumento de los fondos buitres de que el país no entrará en default por el pago que reclaman, porque es una nación “rica” y puede hacer frente a ese compromiso.Esa será la última instancia legal de apelación, tanto para los litigantes como para la Argentina, hasta el pronunciamiento de la Corte.El tribunal puede decidir aceptar o pedir la opinión al fiscal general de la administración de Barack Obama, que respaldaría a la Argentina y en ambas hipótesis el desenlace del juicio podría estirarse hasta 2015. La tercera opción es que la Corte decida ratificar los fallos de primera y segunda instancia que condenaron a la Argentina a realizar el pago que reclaman los fondos buitres.




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