POSADAS. La falta de iluminación sobre el puente del arroyo El Zaimán es un problema recurrente pero no por ello menos importante, que debe ser resuelto en forma inmediata, porque mientras tanto siguen produciéndose casi a diario accidentes en los que habitualmente están involucrados rodados pequeños, que son los que sufren las mayores consecuencias. Pero no se trata solamente de la carencia de luz, sino también de la irregularidad que muestra la carpeta asfáltica, la falta de señalización advirtiendo del inconveniente y de mantenimiento de la maleza que avanza sobre la ruta. Los vecinos de los barrios cercanos que transitan una y otra vez sobre el puente de El Zaimán, muchos de ellos a pie o en bicicleta, coinciden en que se trata de un punto crítico que nunca fue resuelto y que “fue empeorando” la situación en los últimos meses.Guillermo vive en Villa Poujade, muy cerquita del puente en cuestión. Desde hace muchos años que va caminando hasta su trabajo, una distribuidora cercana a la Rotonda, y conoce muy bien los vaivenes de la ruta en ese tramo. “Cada vez que cruzás no sabés si realmente llegarás al otro lado del puente. Si vas a pie, no sabés si pasar por la senda peatonal, que en algunos lugares está invadida por las ramas, o directamente te arriesgás a bajar por el asfalto, porque aunque suene loco, es más seguro, todo dependiendo de la hora, porque a la noche es muy jodido: te pueden asaltar porque es muy oscuro”, indicó.La oscuridad de la noche deja ver desde lejos las luces de la ambulancia y del patrullero de la Policía: una mala señal en un puente sin señalizar. Sobre el asfalto, una bicicleta retorcida por el impacto y su propietario que se retuerce del dolor. “No me queda otra que pasar por acá. Yo venía bien cuando sentí el golpe desde atrás y caí”, dijo escuetamente el infortunado ciclista, que iba rumbo a su casa en Villa Lanús.Ramón González no tiene problemas en que se dé a conocer su nombre: “Poné nomás, porque estoy cansado y mi vida y la de mis hijos son las que corren peligro con todo este desastre, porque de otra manera no puede definirse el estado en que está este tramo. Saben bien dónde encontrarme en Villa Lanús y si pueden que vengan con los responsables de las jirafas que no funcionan. Invito al director de Emsa y al de Vialidad que vengan solos, a la noche y que pasen en bicicleta o a pie por el puente El Zaimán. Si es horario pico, el tránsito es imposible y si es más tarde, que no se asusten si alguien sale a asaltarlos, eso pasa a menudo”.La maleza que crece en el medio de las barandas que dividen los carriles sirven para que se oculten los que tienen intenciones de delinquir o causar algún daño a los peatones o ciclistas, sus principales víctimas. “Esto es sencillo, pero lo hacen muy difícil: hay que arreglar las luces del alumbrado que es público, por el cual todo pagamos; mejorar la señalización, desmalezar y que de una buena vez por todas terminen el reasfaltado. ¿Es tanto pedir? Así se evitarán asaltos, accidentes y demás”, apuntó González.




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