POSADAS. Sin vueltas, como es su estilo, el titular de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) más combativa hacia el gobierno nacional, Pablo Micheli, describió su visión de un duro presente social y laboral en la Argentina.Además, acusó a los gobernadores kirchneristas como Maurice Closs, de aplicar el modelo incluso en forma “violenta”, en referencia a la represión policial en el puente Garupá cuando la multisectorial reclamaba mejoras salariales y atención social.Anticipó un nuevo paro nacional de 36 horas con movilizaciones en todo el país; habló de su candidatura por un nuevo mandato al frente de la CTA; y dijo que si lo invitan, estará en Misiones para apoyar a Jorge “Koki” Duarte como su candidato en la CTA Misiones.En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, llegó a asegurar que al modelo nacional gobernante “no le queda nada de nacional y popular. Tampoco de kirchnerista”.¿Sin amenazas de paro el Gobierno nacional no escucha los reclamos?Lamentablemente es así, ese el término correcto: lamentablemente. Quisiéramos vivir en una democracia plena, donde los reclamos del sector más importante que tiene la sociedad, los trabajadores que generan riquezas del país, no tuviéramos que recurrir a una medida de fuerza para alcanzar nuestros reclamos o resolver lo que nos corresponde. Aparte de las reivindicaciones, no tenemos diálogo con los gobiernos nacional y provincial. Sobre todo el nacional que ha cerrado cualquier posibilidad de sentarnos en una mesa de diálogo social o en un Consejo Económico para discutir los grandes problemas que tenemos los argentinos. Eso nos lleva a una situación de extrema gravedad respecto a la situación que vive el país. Entendemos que la única manera de ser escuchados, es con otra demostración como la que hicimos en abril. Sin respuesta, habrá un paro de 36 horas con movilización en todo el país, después de la marcha que hicimos.¿Cuál es la situación laboral y social de Argentina según la CTA?Es muy compleja, porque no se entiende que en un marco de crecimiento económico se esté pasando por estas dificultades. No hay un problema de la economía en crisis. Sino que hay una crisis en quienes gobiernan la economía argentina, del sector político y del sector económico. Por lo tanto, han resuelto descargar los costos de una crisis -que necesitan resolver pagando a los organismos internacionales como la deuda y otros compromisos-, por el lado de los que menos tenemos. Nos encontramos con una altísima tasa de trabajo precario, trabajo en negro, que supera el 45%. Nos encontramos con salarios promedios de trabajadores registrados de $5.700 contra una canasta de alimentos que vale entre 9.000 y 10.000 pesos. Nos encontramos en el sector más vulnerable de la sociedad -niños y jubilados- con un escalofriante dato estadístico: el 50% de los chicos argentinos son pobres.Realmente un contraste muy fuerte con los 30 años de democracia.Con ausencia de estadísticas oficiales, la pobreza ¿se puede seguir escondiendo?No se puede esconder la pobreza con la indiferencia, bajo la alfombra. La pobreza se nota en los comercios que venden cada vez menos; se nota en la ausencia de los niños cada vez mayor en las aulas de las escuelas; se nota en la gran cantidad de gente que se atienden en los hospitales por falta de prevención en la salud; se nota en el tema del delito creciente; en la proliferación del narcotráfico en el país porque los padres no tienen forma de retener a sus hijos adolescentes cuando no les pueden resolver un par de zapatillas. Ni siquiera que vayan a la escuela. Por lo cual, a los 15 o 16 años, aparecen narcos ofreciéndoles un mundo de maravilla, una moto nueva o cosas terribles que destrozan una familia. Esto está pasando en muchos hogares argentinos. Por eso, hace falta discutir y trascender la sectorialidad para encontrar entre todos, un camino común de resolución a los problemas.Sin respuesta social, ¿sigue siendo un gobierno “nacional y popular”?Creo que no le queda ni el nombre. Este gobierno ha dado un giro a la derecha cada vez mayor. En realidad, yo me preguntaría ¿qué le queda de kirchnerismo a este gobierno? Porque ni siquiera son kirchneristas. Porque Néstor Kirchner -con el que uno puede estar de acuerdo o no con él- hay que reconocer que los primeros cuatro años se volvió a poner en marcha el Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil; creció ese salario mínimo; avanzó la creación de puestos de trabajo. Eso fue paulatinamente despedazado por los gobiernos de Cristina (el primero y el segundo). Néstor Kirchner rompió con el FMI o por lo menos nos hizo creer que así lo hacía pagando 10 mil millones de dólares diciendo “nunca más con estos sectores que le hacen mal a la Argentina”. Y este gobierno vuelve a arreglar con el FMI, haciendo buena letra para seguir endeudando al país. Es decir que no le queda nada de nacional y popular. Ni siquiera de kirchnerismo le queda algo.Después de lo sucedido en el puente Garupá de Misiones, ¿cree que la respuesta del Estado será la represión?Hay una puja del gobierno y de sectores de la gobernabilidad de Argentina en inventar y buscar mecanismos para limitar las protestas sociales, más de lo que ya está con la Ley Antiterrorista vigente. Hay miles de procesados en el país por la criminalización de la protesta social. Ahora, resulta que quieren crear una ley antipiquetes vergonzosa. Eso no es solamente un ataque a los que llaman despectivamente en Argentina a los “piqueteros”, se atacan las libertades individuales del pueblo argentino.Es peligrosísimo plantear una ley de estas en democracia, teniendo que pedir permiso para las movilizaciones. En el proceso militar, ni siquiera se pedía permiso para movilizarse por la democracia. Lo hacía el pueblo para reclamar saber de qué se trataba. O luchar contra el dominio español en nuestra tierra.Hoy, querer condicionarnos, es un paso que linda con las políticas de autoritarismo.¿Hay responsabilidad de los gobiernos provinciales como el de Closs en las políticas del modelo?Mucha. La verdad que con lo sucedido en Garupá y las detenciones posteriores de muchos compañeros, entre ellos el secretario General de la CTA Misiones Jorge “Koki” Duarte y la compañera secretaria General de ATE Nora Dedieu, se llegó a un límite complicado en Misiones. Los dirigentes sindicales estamos amparados por la ley de asociaciones sindicales y somos defendidos por la inmunidad que otorga esa ley. Sin embargo, fueron detenidos impunemente por el gobierno provincial.Porque hay gobiernos como el de Maurice Closs que son más papistas que el Papa. La presidenta (Cristina Kirchner) dice algo en la apertura de sesiones del Congreso y hay gobernadores que lo implementan al pie de la
letra inmediatamente, más rápido que la Nación. La presidenta habló de “la locura de gente que corta la calle impidiendo circular a millones de personas”. Closs lo toma al pie de la letra y termina golpeando violentamente -son gobernadores violentos- a maestras, a gente de trabajo. No estan golpeando a terroristas ni a criminales, sino a gente de trabajo con Policías que mandan a sus hijos a las escuelas públicas donde enseñan esos maestros golpeados. O hacen trámites en organismos del Estado donde trabajan compañeros que fueron golpeados violentamente.¿Con qué objetivos quiere un nuevo mandato en la CTA nacional?Con el objetivo de consolidar una expresión democrática plural, clasista, nacional y popular en serio para los trabajadores en la Argentina. Planteamos una Central autónoma, democrática y plural, con amplia libertad y democracia sindical, que permita que se pueda escuchar a todos los sectores del trabajo, con un sindicalismo que no sea de palabra sino con vigencia social sin enriquecerse con la práctica sindical o social, sino con una práctica ejemplar. No se pueden buscar transformaciones para el pueblo, como la mayor distribución de las riquezas, sino tenemos delegados en fábricas y sectores de trabajo amparados por una Central que los contenga.





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