ELDORADO. María Aurelia Paredes es madre de un joven de 24 años que hace unos cuatro años sufrió de un accidente cerebro vascular (ACV) y siente que ha sido abandonada por la obra social a la que está afiliada. El muchacho requiere un costoso y largo tratamiento que se lo brindarían en un hospital de Buenos Aires, pero desde la obra social no le dan la derivación hacia ese nosocomio. Por esta razón, Paredes sostuvo que analiza recurrir a la Justicia para “salvar la vida de mi hijo”.La madre relató que hace un año “mi hijo se operó de un ACV y le implantaron un platino, que luego devino en una infección aguda y yo no puedo seguir con los tratamientos por falta de recursos económicos, ya que los mismos se deben realizar en un hospital de Buenos Aires”.Paredes comentó además que, en primera instancia, solicitó la derivación al hospital Italiano de Buenos Aires, pero por una presunta negligencia del médico de la obra social que le brinda la cobertura de salud no pudo trasladarlo. “Siempre me niegan el estudio, siempre me niegan que yo pueda seguir con el tratamiento, ellos hacen lo que quieren conmigo”, afirmó María Aurelia, ya cansada de tanto ir y venir a las oficinas de la obra social. “Siempre hay un pero conmigo y mientras tanto mi hijo se está agravando”, aseveró.En sillas de ruedasDe acuerdo a lo indicado por la mujer, su hijo tenía al nacer un problema en una vena y que por ello “era una persona delicada y en una ocasión que se enojó, le pasó esto”. El joven tiene actualmente 24 años y se moviliza en silla de ruedas.Ante la falta de respuestas de la asistencia social y del médico que lo atienden, la mujer amenazó con iniciar acciones legales. “Voy a tener que recurrir a la Justicia porque se está cometiendo abandono de persona y además se estaría produciendo una estafa”, dijo la mujer y agregó que la obra social le descuenta 600 pesos por mes al padre del joven. Paredes también le solicitó a la prestadora una nueva silla de ruedas, porque la que tenía no le sirve más “antes él era muy flaquito y ahora está toda rota, porque ya está muy grande y yo no lo puedo trasladar de un lado a otro ni siquiera en colectivo”, contóA pesar de los reclamos de María Aurelia para que a su hijo lo atienda un médico especialista, hasta el momento no lo pudo lograr. “Desde hace unos cuatro meses que mi hijo tiene una infección aguda y esto no puede esperar más. Si le pasa algo la culpable voy a ser yo”, exclamó con un poco de resignación. El joven vive solamente con su madre separada hace 17 años y hace un año y cuatro meses que no ve a su padre, “nosotros estamos solos, pedí ayuda al médico de cabecera también. Los que me niegan todo es desde el sindicato que maneja la obra social y uno paga porque necesita”, concluyó.





Discussion about this post