GARUPÁ. Aún con el dolor a cuestas por el crimen, familiares y amigos de Cristian Mendoza (18) marcharon ayer por la tarde desde la casa de la víctima hasta la comisaría seccional Quinta para pedir por justicia para el joven.“Hasta ahora estamos conformes con lo que se viene haciendo, pero no vamos a parar hasta que el responsable de esto pague por lo que hizo. No queremos que vuelva a salir a la calle”, le dijo a PRIMERA EDICIÓN Sergio Mendoza, padre de Cristian.En total fueron más de 50 personas las que marcharon desde la escena del crimen por avenida Las Américas hasta la dependencia policial. Allí, Sergio mantuvo una reunión con el jefe de la comisaría. Después, regresaron de manera pacífica, tal como lo habían hecho a la ida.“Lo que pedimos es que este chico cumpla una pena. No vamos a parar hasta que tenga una condena firme”, resaltó Sergio, aún dolido por el salvaje crimen de su hijo. Mendoza se refiere a “Picurú” (16), quien permanece alojado en la Alcaídia de Menores a disposición del magistrado César Jiménez, a cargo del Juzgado Correccional y de Menores 2 de Posadas. El último viernes, ante el juez, el menor de edad se abstuvo de declarar.El adolescente está seriamente comprometido por las pruebas. Todo apunta a que fue él quien le disparó a Mendoza por la espalda el sábado 5 de abril cerca de las 2.30, cuando la patota de la que formaba parte lo atacó sin motivos cuando la víctima había salido de su casa a comprar hielo a un kiosco de las inmediaciones.El caso generó la reacción de los vecinos del barrio Don Santiago de Garupá, quienes en medio de una marcha golpearon a un allegado al acusado, quien según ellos llegó al lugar para provocarlos.





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