KABUL, Afganistán (Medios Digitales). La ONU, la Casa Blanca y la mayoría de los gobiernos occidentales han felicitado a los afganos por el éxito de la jornada electoral del día anterior. En cierta medida, ayuda a despejar el camino hacia la retirada de las tropas internacionales a finales de este año. Sin embargo, la euforia causada por la ausencia de un atentado espectacular y la elevada participación en las ciudades requiere cautela. Afganistán va a seguir necesitando el apoyo extranjero durante años.Nadie discute que con su voto los afganos han enviado un poderoso mensaje a los talibanes. Sin embargo, los expertos recuerdan que el entusiasmo electoral no ha sido el mismo en todo el país. Mientras en Kabul, Herat, Mazar-i-Sharif e incluso Kandahar, hubo una elevada participación, los testimonios recogidos en zonas menos accesibles y con más problemas de seguridad (y en consecuencia menor presencia extranjera), ofrecen otra imagen.“Existe una profunda brecha entre las ciudades y el ámbito rural”, constata Graeme Smith, analista del International Crisis Group en Kabul. En su opinión, si las elecciones continúan sin contratiempos hasta la segunda vuelta, “van a reforzar la legitimidad del Gobierno en las áreas bajo su control, pero eso no eclipsa la existencia de una insurgencia fuerte”.A doce años de la invasión Doce años y medio después de la intervención estadounidense para acabar con el régimen talibán, Afganistán ha cambiado profundamente, pero sigue siendo un país en guerra, dependiente por completo de la ayuda internacional y del opio. Por imperfectas que sean, estas elecciones fueron otra oportunidad para seguir progresando y no volver al abismo.





Discussion about this post