POSADAS. Desde Oscar Morales y Polo Peralta a Pomelo Móttola, pasando por Divino Vicio, Anciano de Días, los Hermanos Tabbia o Marcos Méndez, más de cincuenta años de la historia del rock hecho en Misiones vivieron su noche de homenaje en el marco de la muestra “Música en Argentina. 200 Años”, que tiene su apéndice local denominado “Música en Misiones”.Con un sorprendentemente vivaz Oscar Morales -que hizo mover las pelvis de la “socielité” local a finales de los ‘50 con los Rocky Boys- en la voz y la poderosa guitarra de Polo Peralta -otro viejo guerrero del rock local- acompañados por otros dos veteranos (no tanto en comparación al resto) Quique Uffelmann (La Clínica e innumerables grupos más) en batería y Richard Reversat (Los Fulanos, entre otros tantos), la noche comenzó a puro twist. Las primeras filas ocupadas por la familia del pionero del rock misionero dio cuenta de lo emotivo de la ocasión. Luego fue el turno de Polo Peralta, que prendió fuego a su Gibson Les Paul con ataques de furioso hard-rock.La caricia a los oídos llegó de la mano de Retorno, la banda de Daniel y Teio Tabbia, que hacia los ‘70 conformaron Prana, uno de los puntos más altos de esta historia misionera llamada rock. “Black Magic Woman”, de Santana fue una postal de lo que se vivió en la noche: puro recuerdos, y de los mejores. Pero no sólo de recuerdos vive el rockero y Anciano de Días, que por los ‘90 se encargó de dar altas dosis de rock, por estos tiempos ha decidido regresar. Así, Richard Reversat en el bajo, Richard Cantero en guitarra y Darío Vega dieron muestras de qué es un auténtico power-trío.Luego de tamaña tormenta sonora, la paz y el homenaje a dos figuras que nunca se podrán olvidar: Martelo Martelotte (La Clínica) y Alejandro Riquelme (Expediente 113) fueron rememorados en formato acústico por Marcos Méndez y Osvaldo de la Fuente en guitarras, Gary Anadón en cajón peruano y voz, y Leo Salviani en teclados. Pura emotividad que se vio transportada al más allá por la Nave Móttola, un combo de free jazz rock con toques de bossa-funk comandado por Pomelo Móttola y secundado, de manera notable, por Mauri Pérez en teclados -pura psicodelia manipulada en formato de octavas-, Litto Dartois en batería y Richard Reversat en el bajo.En definitiva, obviamente las leyendas del rock local no entran en un solo escenario, y siempre se extrañará a los que no pudieron estar presentes en esta oportunidad, pero el rock es un lenguaje universal y, de una manera u otra, cada uno de los protagonistas estuvo presente en esta celebración del rock de acá.




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