BUENOS AIRES (NA). La discusión política sobre la anunciada reforma del Código Penal siguió ayer con varios pronunciamientos.El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, hizo ayer un llamado a la “madurez cívica” respecto a las polémicas. “Es necesario que la República Argentina tenga un debate profundo y democrático, no puede ser que un anteproyecto arme semejante polémica donde sectores en pugna digan que se oponen a iniciativas que ni siquiera tienen trámite parlamentario”, expresó.Al respecto, aseguró que la propuesta “no tiene alcance de ser proyecto considerado por ninguna de las Cámaras (Diputados y Senadores)”, afirmó el funcionario cuestionar que “se arme una polémica desde el punto de vista político” por un anteproyecto.El jefe de Gabinete, analizó el hecho como algo gracioso entre risas al sostener que mientras desde el arco opositor están los que “se oponen a las iniciativas” sin estado Parlamentario “otros dicen que no es conveniente tratarlo”. PROEn tanto, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, no descartó ayer que la presidenta Cristina Kirchner modifique el anteproyecto de Código Penal a partir de las críticas que la iniciativa recibió de distintos sectores de la oposición.Macri dijo que en el diálogo telefónico que mantuvo con la mandataria el viernes pasado, notó a la jefa de Estado “muy preocupada por el establecimiento de la ley”. Y dijo que “si es coherente con la conversación” que mantuvo con ella, la jefa de Estado debería introducir modificaciones al anteproyecto de Código Penal que recibió de manos de una comisión.En declaraciones a Radio La Red, Macri insistió de todos modos en que la iniciativa no debe tratarse ahora sino que debe analizarse “fuera de un contexto electoral para que no haya ningún tipo de demagogia”.MassismoDe su lado el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, advirtió que existe “un falso progresismo que supone que la desaparición de las penas es una solución”, para resolver los problemas de inseguridad que afectan a la población. Así, el intendente alineado con el partido que lidera Sergio Massa se pronunció en contra del anteproyecto de Código Penal que analiza el Gobierno. El anteproyecto que disparara la polémica “es una reforma contraria a lo que necesita la ciudadanía, baja el 80% de las penas a la mitad al punto de que esos delitos en los códigos de procedimiento de las provincias se vuelven excarcelables”, evaluó.Asimismo, manifestó su disidencia con la supresión del instituto de la reincidencia porque de ese modo “da lo mismo el delincuente primario y los que tienen otros modos de rehacerse, las cárceles no son para castigo sino para re educación”.





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