OBERÁ. Uno o más delincuentes provistos con una pata de cabra y una amoladora se alzaron con 400 mil pesos de un comercio dedicado a la venta de muebles y electrodomésticos, ubicado en la zona céntrica de esta localidad. La primera de las “herramientas” le sirvió a el o los ladrones para forzar una de las puertas laterales del local, mientras que el otro artefacto fue utilizado para violentar la caja fuerte, de donde se llevaron la mencionada suma de dinero. El hecho fue constatado el pasado domingo a la tarde por un empleado que pasó por el lugar y observó que uno de los accesos al local estaba entreabierto. No obstante, la denuncia fue radicada recién ayer al mediodía por el propietario del negocio, el conocido ex funcionario público y empresario misionero Jorge Julio César Néstor. Una vez al tanto del robo, los investigadores establecieron que fue perpetrado durante el fin de semana, entre el sábado a la noche y el domingo a la madrugada. Llamativamente nadie escuchó nada, teniendo en cuenta que el lugar está situado en una zona muy transitada, por la calle Jujuy y la avenida Sarmiento de la Capital del Monte. Según relató el mismo empresario ante la guardia de turno de la comisaría Primera de esa ciudad, aquel domingo a las 18, y tras ser advertido por un empleado, tomó conocimiento de que personas ignoradas habrían ingresado a su local por la puerta de carga y descarga. La cerradura estaba violentada, al parecer con una pata de cabra. Por indicios hallados por los pesquisas se supo que el o los malvivientes intentaron abrir dicho acceso con una ganzúa, pero al no poder salirse con la suya, decidieron forzarla. Dentro del comercio el damnificado constató -tras el arqueo correspondiente- el faltante de 400 mil pesos en efectivo y de cheques en blanco que estaban en el interior de la caja fuerte, cuya cerradura fue forzada con una amoladora (el o los delincuentes se llevaron dicho artefacto). Además, causaron desorden en el lugar. En la escena estuvieron presentes la División Criminalística y efectivos de la Seccional Primera, ambos dependientes de la Unidad Regional II, quienes efectuaron las pericias en búsqueda de huellas y rastros que permitan hallar a el o los autores. El recuerdo de la “banda del millón”El fantasma de la “banda del millón”, la gavilla que recaudó casi dos millones de pesos en distintos robos y que utiliza amoladoras para abrir las cajas fuertes, como un sello de marca registrada, sobrevuela la Zona Centro.Esta peligrosa organización ya golpeó en distintos puntos de la provincia, no obstante, suele dejar pasar un tiempo entre robo y robo, para que las investigaciones se “enfríen”, como se dice en la jerga delictiva. Con más de una veintena de episodios similares, en los cuales se alzaron con botines millonarios, ocasionaron más de un dolor de cabeza a comerciantes y a la misma fuerza de seguridad provincial. Jamás dejan evidencia y nunca hubo detenidos vinculados directamente con la banda. “Creemos que ‘trabajan en células’, es decir que se juntan entre varios ladrones que no se conocen entre sí, perpetran el robo y luego de dividir el botín no se vuelven a ver jamás. No descartamos que se trate de una banda mixta, entre argentinos que hacen de conexión local y extranjeros”, confió un informante.




Discussion about this post