Puerto Iguazú. El número animales que fueron atropellados en los dos últimos meses bajó considerablemente durante el día y estiman que responde a la gran cantidad de controles realizados en la ruta Nacional 12 que atraviesa el Parque Nacional Iguazú, así como a la instalación de bandas sonoras y lumínicas colocadas precisamente para que los conductores respeten las máximas pertidas y se evite la pérdida de algún ejemplar de la fauna misionera. “El problema sigue siendo por las noches, cuando se reduce el control”, confió a Primera Edición Jorge Anfuso, responsable del Centro de Rescate, Rehabilitación y Recría Güirá Oga. La gran cantidad de atropellamientos de animales en las áreas protegidas, entre ellas el Parque Nacional Iguazú, por el exceso de las velocidades máximas es un tema que sigue preocupando a las autoridades, instituciones y organizaciones no gubernamentales que trabajan en la conservación de distintas especies. A principios de diciembre, la Dirección Nacional de Vialidad, a pedido de las organizaciones, instaló en el tramo de un kilómetro bandas lumínicas y sonoras, con el fin de evitar que más animales resulten heridos o muertos directamente bajo las ruedas de algún vehículo. Los controles, además, se continúan realizando en el marco de la campaña ¡Cuidado Animal! y se labran actas de infracción a quienes superan las máximas permitidas.Anfuso comentó que durante enero, de igual manera, resultaron atropellados 23 animales, menos de la mitad de los registrados en el mismo mes del año pasado. El director de Güirá Oga, agregó que “aparte de la banda sonora, tiene mucho que ver el control vial que se hace, se están haciendo diariamente y la gente disminuye la velocidad sabiendo que se están haciendo multas. MonitoreoAnfuso comentó que el Centro de Rescate sigue de cerca el monitoreo y los casos de animales atropellados, ya que los integrantes del equipo son los que acuden a rescatar a las especies. “Pero antes teníamos de uno a dos bichos por día y ahora se redujo bastante, en enero fueron alrededor de 23 atropellados en todo el mes”, reiteró.De acuerdo con los resultados y los testimonios de los guardaparques que están en el Parque Península, que viven a cincuenta metros de donde se ubicaron las bandas sonoras es durante el día donde más se nota que se respetan las máximas establecidas y que hay una merma importante. Sin embargo, no es así durante las noches, como la ruta está vacía la gente circula a más alta velocidad. Las “bandas sonoras” ubicadas en el pavimento entre el kilómetro 1.620 al 1.621 de la ruta nacional 12, produce una especie de vibración en el vehículo “incómoda” en cuanto a lo mecánico; mientras que la lumínica reflecta mucho y también existen los separados en el centro de la arteria para evitar adelantamientos indebidos. “Entonces si se suma la incomodidad que produce la banda sonora, al efecto visual importante que representa semejante cantidad de señalizaciones, con la división de la calzada en el medio, hace que al menos en ese lugar los automovilistas se cuiden y hasta el momento no se registraron atropellamientos en ese tramo”, explicó Anfuso. A principios de diciembre Vialidad Nacional instaló estas bandas lumínicas y sonoras a modo de prueba, con el fin de reducir la muerte de animales por atropellamientos. El sector donde se ubicaron fue determinado por Güirá Oga y Parques Nacionales. Anfuso comentó que desde el organismo nacional además se estudia la posibilidad de colocar una especie de “portales donde se registre la velocidad a la que se transita, por lo menos son algunas de las ideas que se piensa ejecutar, además se sumaría la instalación de cámaras que tomarían las patentes de los que superen las máximas permitidas”. Una de las cuestiones que también destacó Anfuso es que las señalizaciones hasta el momento no resultaron dañadas. Dos corzuelas muertasEl Centro Güirá Oga precisa en su página digital los animales rescatados, los liberados desde el Centro, así como los casos y notificaciones que reciben de especies atropelladas. “Desde Gendarmería Nacional, recibimos el llamado de un animal atropellado que se encontraba vivo. En el lugar comprobamos que se trataba de una corzuela grande o Pardo (Mazama americana) pero que ya había muerto. Esto ocurrió a las 23 del 3 de enero (2014) en el kilómetro 1.624, de la ruta nacional 12, en pleno Parque Provincial Puerto Península. Posteriormente y a las 4, un llamado anónimo nos alerta sobre otra corzuela atropellada. Esta vez en el Parque Nacional Iguazú, kilómetro 1.633 y se trataba de una corzuela enana (Mazama nana) también muerta. Pese a estos atropellamientos, bajó desde noviembre y diciembre el alto índice de animales atropellados que se venía registrando”, se detalla en una de las informaciones.




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