BUENOS AIRES (DyN). Sin dudas que la falta de contundencia fue lo que le impidió a River ganarle con mayor amplitud a Gimnasia (fue 1 a 0) en función de lo que ofrecieron uno y otro equipo. Seguramente por eso, Ramón Díaz puso el acento en corregir ese déficit durante el entrenamiento de ayer, en el que les dio una clase de definición a los delanteros y a los mediocampistas ofensivos.Goleador de pegada eximia en sus tiempos de futbolista, Ramón se la pasó arengando y dándoles indicaciones a sus hombres de ataque. El que mejor respondió fue Fernando Cavenaghi, un poco por haber sido el más efectivo con siete goles y otro porque todas sus anotaciones tuvieron un fuerte contenido estético: tiros secos y bien direccionados, casi siempre pegados a los palos.“¡Nos vamos a acostumbrar a meterla, carajo!”, gritó Ramón en el arranque de ese trabajo para el que convocó a Cavenaghi, Teófilo Gutiérrez, Juan Carlos Menseguez, Daniel Villalva, Giovanni Simeone, Federico Andrada, Manuel Lanzini y Jonathan Fabbro. Ese “carajo” tuvo algo de aliento y algo de bronca contenida por la media docena de situaciones de riesgo que dilapidó River el domingo pasado en el “Monumental”.“Todo en dos tiempos”, le pidió Ramón a Lanzini, quien junto a Andrada y a Villalva compartió el tercer lugar del podio con cuatro anotaciones. Segundo, con cinco goles, finalizó Menseguez, quien por ahora es el tercer delantero del plantel en la consideración del técnico.Teo Gutiérrez, el acompañante de Cavenaghi en la dupla de ataque titular, hizo tres, al igual que Fabbro. “La ventaja la sacás cuando recibís bien. Siempre hay que acomodarla para adelante”, vociferó el “Pelado”.Gio Simeone, con dos remates que terminaron adentro, fue el que tuvo la mira menos calibrada de todos. “Dale, Gio, perfilate y mirá”, intentó corregirlo Ramón.Así, el riojano le dio una clase de definición a sus dirigidos.




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