Posadas. El trabajo de los integrantes de la fundación Tupá Rendá, a cargo de tres hogares para chicos y adultos en situación de calle, está por cumplir tres años y por primera vez en septiembre del año pasado la vicegobernación se había comprometido al pago, por única vez, de un subsidio para el mantenimiento de las distintas casas, sin embargo hasta el momento no lograron percibir los 150 mil pesos aprobados. A medida que pasan los días la preocupación de los responsables crece, ya que la fundación contaba con ese dinero para el cumplimiento de numerosas obligaciones, entre ellos el pago de servicios y salarios de profesionales que integran el equipo interdisciplinario necesario para la recuperación y acompañamiento de las personas. “Ya nos sabemos a quién recurrir, ni con quién hablar”, manifestó Rogelio Peralta, director de los hogares Padre Mujica, María Madre de los Pobres y San José, y agregó que ya recorrieron todas las oficinas y hablaron con “todos” para poder cobrar el subsidio que ya lleva cinco meses de demora, dinero con el cual contaban para el pago de sueldos y servicios que están atrasados. Peralta explicó y agradeció la colaboración directa e indirecta de muchas personas que hacen posible que el proyecto siga funcionando y creciendo, pero detalló que requieren del subsidio porque necesitan cumplir con compromisos asumidos, entre ellos el pago del salario de personas que hacen posible atender a las personas que llegan a los hogares. “Nosotros hace casi tres años comenzamos con el hogar San José, fuimos creciendo de a poco, el trabajo desde que empezamos estamos haciendo a pulmón y también podemos llamarlo hasta artesanal, porque hacemos todo el esfuerzo posible para dar una respuesta a tanta necesidad”, comentó Peralta. Hasta el momento pasaron los distintos hogares 380 personas, sumando adultos varones, mujeres, niños y adolescentes y gracias a la solidaridad pudimos ir haciendo frente a las demandas. “Fuimos abriendo muchos frentes, arrancamos para atender una necesidad específica para alojar a los adultos que se quedaban a dormir en la plaza 9 de Julio, después como vimos que había más necesidades, más demanda, hubo apertura de otros hogares y eso implica más gastos y recursos tanto humanos como económicos que sí o sí tenemos que contar con ellos para poder hacer bien el trabajo”, contó.Peralta agradeció directamente a la Municipalidad, que se ocupa de un alquiler y otras necesidades, además de los 200 voluntarios que colaboran con la fundación. Pero el año pasado, ante la necesidad que crecía solicitaron un subsidio que fue aprobado por el vicegobernador, Hugo Passalacqua, “que creíamos que nos entregaría en septiembre en el aniversario, pero todavía estamos esperando”. El director de los hogares manifestó su extrañado la falta de ayuda del Estado, cuando “constantemente” distintas instituciones derivan a pacientes o personas abandonadas para que sean atendidas. “Nosotros tenemos a personas en situación de calle abandonada por el Estado, de Salud Pública, los familiares de pacientes internados, de Neonatología, de Pediatría, también la Policía trae a algunas, Desarrollo Social, atendemos una parte de la línea 137, porque el Hogar Papa Francisco aunque no es específicamente de la fundación nos ocupamos de la parte alimentaria. Entonces estamos dando una respuesta concreta de forma artesanal, que nos deriva el Estado”, señaló. Al manifestar el trabajo “artesanal”, Peralta se refiere a los pocos o nada de medios que cuentan para algunas tareas, como las visitas a las familias o tarea de campo que los profesionales cumplen como pueden, dirigiéndose en colectivo, por ejemplo, porque los hogares no tienen un vehículo propio para ir hasta los barrios alejados y hasta Garupá o Candelaria. Entre los argumentos que recibieron los integrantes de la fundación por la demora del subsidio, escucharon que “primero iban a pagar los sueldos, después el aguinaldo, luego el conflicto con los policías que repercutió acá y se volvió a complicar, pero creemos que también deberían priorizar el trabajo que hacemos”.Peralta señaló que a pesar de todas las dificultades, seguirán trabajando con todas las ganas para la recuperación de los chicos y revinculación de los grandes. Preocupa la “peligrosidad”La Fundación Tupá Rendá también trabaja con los casos de chicos crónicos en situación de calle, difícil de recuperar. En ese sentido, Rogelio Peralta, comentó que preocupa la “peligrosidad” que tienen los niños y adolescentes, esos que eran niños hace tres años ahora lastimosamente son “delincuentes” porque si no tienen medios “asaltan, roban y son capaces de cualquier cosa”. “Tenemos un informe completo que ya llevamos a Minoridad y Familia, entonces qué pasa, las instituciones: como la Defensoría de los Derechos del Niño convoca a todas las áreas y cuando estamos reunidos hablamos de la situación de calle, como tratando al sujeto, pero no se habla de la peligrosidad de estos niños, casos de psicosis, de perversión… Debemos trabajar en ese aspecto”, advirtió Peralta, luego de lamentar la muerte de la maestra jardinera de Itaembé Miní, hecho en el cual estuvo involucrado un menor.





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