POSADAS. Un individuo que se hace pasar por médico organizó una “fiesta de premiación” para chicos con capacidades diferentes y para ello solicitó a un grupo de doctores y enfermeros de una clínica capitalina una suma de dinero superior a los mil pesos, tras lo cual desapareció, según la denuncia pública de una profesional de la salud. La damnificada cree que este inescrupuloso sujeto ya habría cometido delitos similares y siempre invocando el nombre de una asociación civil para dar mayor credibilidad al fraude. La médica estafada, que por el momento prefirió reservar su identidad, comentó a PRIMERA EDICIÓN que hoy se presentará ante la Policía para radicar la denuncia correspondiente. “Todo sucedió el pasado lunes al mediodía, cuando un individuo llamó por teléfono a la clínica y dijo que era doctor. Como yo estaba de turno, y suponiendo que podía llamar por un paciente, me pasaron con él. Me dijo que estaba organizando una fiesta para premiar los logros de un grupo de chicos con capacidades diferentes en un club posadeño y que pertenecía a una asociación civil con sede en el interior de la provincia. Me manifestó que el motivo de su llamado era porque alguien le había prometido dinero para la comida y a último momento no le autorizaron la entrega de la plata. Entonces dijo que apelaba a nuestra solidaridad para reunir el dinero que podamos para que no suspenda la celebración, prevista para ese mismo lunes a las 20. Incluso me prometió devolver el dinero una vez que él recuperara lo que le habían prometido en un principio, entregando recibos y todo. Le contesté que no había problema, porque la verdad es que no sospeché nada extraño. Me respondió que pasaba a buscar la plata por mi casa y le dije que no, que era más práctico que él pase a buscar lo recaudado por la guardia”, relató. “Así las cosas, todos los que estábamos a esa hora en la clínica, entre médicos y enfermeros, juntamos unos mil pesos. Luego me enteré de que envió un ‘cadete’ a retirar el dinero, porque yo tuve que ir al hospital a una reunión. Entrada la noche de ese lunes, cerca de las 20.30, y como tenía otro compromiso, mi marido se acercó hasta el club donde supuestamente era la fiesta. Allí no solamente no había nadie, sino que el presidente de esa entidad le dijo a mi esposo que no conoce al doctor que supuestamente organizaba esa fiesta y que jamás se comunicaron desde la asociación civil que el invocaba”, agregó.“Recién ahí caí en la cuenta que era un fraude, que todo fue un ‘circo’ y me causó bronca e indignación que alguien mencione a los menores con discapacidad para cometer esta modalidad de delitos. Además, ensucia a la asociación que dice pertenecer. Mañana (por hoy jueves) me voy a comunicar con los responsables de la asociación para corroborar si ese sujeto pertenece a su staff, aunque en la página de Internet de esa entidad no figura en la grilla de profesionales. Luego voy a radicar la denuncia ante la Policía”, concluyó la doctora, que además, no descartó que el estafador timó a profesionales de otros centros asistenciales posadeños con el mismo modus operandi.





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