POSADAS. Ayer el Papa Francisco volvió a “hacer lío”, rompiendo el protocolo. Esta vez el motivo fue su reencuentro con un amigo, nada menos que un cura posadeño, quien se quedó totalmente apabullado de la emoción cuando le dijo: “Vení subí”, invitándolo a dar un “paseo” en el Papamóvil. La noticia explotó y saltó en todo el mundo. Era nada menos que Fabián Báez, conocido por cientos de posadeños que lo vieron crecer y hacerse hombre primero en el barrio Villa Urquiza y después en Villa Cabello, pero siempre en torno a la Catedral de Posadas, donde dio sus pasos como joven de la fe católica. PRIMERA EDICIÓN conversó con su emocionada y orgullosa mamá, Maruja Rivas de Báez, quien reconoció que “la cita con el Papa la tiene recién el 20, seguro que fue a la misa y después a verlo a la plaza”, especuló la mamá. Pero durante un corto diálogo que tuvo luego con su hijo -con el que se contacta a través de las redes sociales-, Fabián le reconoció: “Madre, estoy tan emocionado”. Y es cierto que el Papa le dijo: “Ahora esta foto va a recorrer el mundo”. El cura siguió sonriendo con cara de “juguetería”, porque el mundo supo de su amistad fraterna con el Papa argentino. Fue Bergoglio quien lo ordenó sacerdote y luego lo nombró asesor espiritual de las Universidades en Buenos Aires. Hace dos años está en la coqueta Iglesia del Pilar, en Recoleta, y desde ahí sale con los jóvenes a ayudar en las villas. Su vida en PosadasFabián tiene 43 años. Estudió en la escuela Normal Mixta, hasta participó en la Estudiantina “obvio -dice su mamá- tocando la chancha, si él es grandote y gordito”. Aunque al parecer el llamado de Dios siempre estuvo latente porque fue miembro del grupo de jóvenes en la Catedral de Posadas y cuando tenía 5 años le dijo a la madre: “Mamá, cuando sea grande voy a esos barrios a ‘investigar’”, aunque en realidad quiso decir ‘misionar’. Antes de iniciar el Seminario Mayor en Devoto estudió abogacía y cuando se recibió volvió a la casa de sus padres, que ya se habían mudado a Villa Cabello, y les dijo: “Ahora voy a ingresar al Seminario”. Es que antes ya había pensado en ser cura, pero su padre le había sugerido que estudie una carrera primero para saber luego si realmente era lo que quería y así fue. Fabián es el mayor de tres hermanos y, según Maruja Rivas, él “ama su profesión, ama estar con la gente, es muy humilde, somos una familia humilde”. Ella y su esposo tenían un negocio por calle Colón y por eso Fabián asistía a la Catedral, donde tomó la Comunión con el padre Domingo Rendichi y la Confirmación con Jorge Kemerer. En Medjugorje Antes de llegar a Roma, el ahora famoso cura estuvo en Bosnia para rezar y hacer la ascención al cerro donde se producen las apariciones de la Virgen Reina de la Paz. Ya antes lo había hecho por mandato de Bergoglio. Compartió fotos en su perfil de Facebook cuando estaba en el lugar. Será, obviamente, un viaje inolvidable.





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