WASHGINGTON, Estados Unidos (Agencias y diarios digitales). El presidente Barack Obama defendió ayer la prórroga de los subsidios para desempleados de larga duración con un acto en la Casa Blanca, en la que fue su primera aparición pública tras sus vacaciones de Navidad en Hawai.Este llamamiento del presidente tuvo lugar el mismo día en que la mayoría demócrata en el Senado dió un paso adelante para conseguir extender unas ayudas que ya son protagonistas del primer desencuentro de 2014 entre el Congreso y el Gobierno.Los pagos del seguro por desempleo expiraron al final del año pasado porque la oposición republicana se negó a renovarlos, con el argumento de que el programa tenía naturaleza temporal y, además, su extensión, aseguran, disuade a quienes están en paro de buscar activamente un nuevo puesto laboral.Para rebatir estas ideas, Obama presidió ayer en la Casa Blanca un acto en el que varios ciudadanos desempleados cuyas ayudas han expirado explicarán su situación y las consecuencias que la suspensión de los pagos ha provocado en su vida cotidiana.En su discurso, el presidente puso el énfasis no sólo en “los perjuicios individuales de la inacción del Congreso en este asunto, sino también en su repercusión negativa en la economía del país”.Para Obama, la prórroga de las ayudas al desempleo de larga duración, de las que se beneficiaban 1,3 millones de ciudadanos, son una “urgente prioridad” que debe abordar el Congreso de manera inmediata y como primera medida del nuevo año.El programa de compensación por desempleo de emergencia comenzó durante la presidencia de George W.Bush en 2008 y, hasta el pasado diciembre, se había renovado cada año. Cuando se lanzó este programa de ayudas, el paro en Estados Unidos era del 5,6% y la duración media del periodo de desempleo no sobrepasaba las 17 semanas.Ahora, el desempleo es el mayor reto de la economía del país, puesto que, a pesar de que Estados Unidos comienza a remontar tras una larga recesión, la tasa de paro es del 7% y la duración media del periodo de desempleo es de 36 semanas.Los economistas de la Casa Blanca argumentan que la renovación de las ayudas no sólo beneficiaría a los desempleados sino que propiciaría al mismo tiempo la creación de 200.000 puestos de trabajo y contribuiría así al crecimiento económico.Sin embargo, los legisladores republicanos rechazan una nueva prórroga de estas ayudas, que tienen una dotación media de 1.166 dólares mensuales, porque, aseguran, aumentaría el déficit federal, a no ser que éste se compensara con recortes de gastos en otras partidas presupuestarias.




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