POSADAS. “Con una técnica impecable y una sensibilidad exquisita, las fotos de Abraham nos invitan a un recorrido poco habitual. No como espectadores, sino más bien como cazadores, que se desvían de su camino y asisten a un descubrimiento. Algo que estaba ahí, esperando que se descorra ‘El velo del tiempo’”, escribió la curadora con la que Abraham Votroba trabajó durante muchas horas para armar su nueva muestra, escogiendo de entre más de 300 fotografías las veinte que el público podrá disfrutar desde mañana, a las 20.30, en el Museo Provincial de Bellas Artes Juan Yaparí y que PRIMERA EDICIÓN pudo vislumbrar ayer, en medio de los preparativos.Es la tercera muestra de Abraham en Posadas, la primera en el museo, y en exclusiva para este diario contó que este “es un trabajo super interesante en lo personal, porque soy de Misiones, pero me fui hace cinco años a Buenos Aires porque quería hacer la carrera de Fotografía, que en ese momento acá no había. Me anoté en la Escuela Argentina de Fotografía, donde me recibí como fotógrafo profesional y actualmente estoy trabajando en la escuela, además estoy becado en la Tecnicatura en Imagen Fotográfica y creo que el hecho de irme y formarme en lo profesional ayudó a que inconcientemente cambie el rumbo que venía observando”.El joven artista agregó que antes “trabajaba con temáticas que nos rodean, que son muy familiares, presenté una muestra sobre los guaraníes, de atardeceres, una de esculturas, más bien nacional, hasta que, inconscientemente, en 2009 empecé a observar esos recortes de luz que se producen en la arquitectura y comencé a profundizar esta búsqueda de la luz, sin darme cuenta de que todo el tiempo estaba caminando por sombras, porque hay algo muy importante en la fotografía que son las altas sombras densas y las luces intensas, dos condimentos que se encuentran en todas las imágenes.Es un trabajo con el que me convertí en muy paciente, porque la fotografía no solo es obturar y obtener una buena imagen, sino más que nada es observar qué pasa con el estado de la luz, la orientación de la luz natural, qué pasa con ella a la mañana, a la tarde, porque bien sabemos que la luz es la que dibuja el espacio, entonces el espectador va a encontrarse con distintos lugares, donde no sabe bien quó lugar es. Otro detalle digno de cuidar es que no hay un tiempo fácil de determinar en las imágenes, no sabemos si es pasado, si es presente, no hay un tiempo preciso”, detallo con respecto a la muestra.La literatura en su vidaVotroba es autor de dos libros, “Filosofía x 1 adolescente” y “Raíces Vivas: Tapokuera Oikoveva”, sin embargo asegura que la literatura es “una tarea suspendida, por ahora, siempre estoy con mis bocetos, mi agenda y cuadernos en el micro, en todos lados, pero creo que si hoy en día escribo algo apuntaría a todo esto que me está pasando con la luz en la arquitectura, como proyecto, me gustaría a futuro poder publicar sobre este tema”.Sobre “Filosofía x 1 adolescente”, Abraham recordó que “uno va cambiando, tenía 18, 19 años cuando lo escribí y hoy, con 34 años, puedo decir que sí, uno va cambiando, pero todavía queda algo de esa filosofía de vida que uno se va formando, esa mirada personal que se lleva consigo y que son los grandes temas que a uno le preocupan, como el amor, dónde estoy posicionado actualmente, la familia”.Destacó que “es un libro que me llenó de orgullo, porque me abrió muchas puertas, fue declarado lectura obligatoria en varios colegios de Misiones y en otras provincias, llegó a manos del papa Juan Pablo II, me permitió conocer a mucha gente que hoy está dentro de mis amistades, entonces es algo que no tiene precio”.Los guaraníesOtra etapa de su vida la vivió junto a los guaraníes, de quienes aseguró que “guardo los mejores recuerdos desde lo personal, porque sentí una necesidad de irme a convivir y trabajar en una escuela con ellos, y convivir con ellos desde el lado de amigo, porque no me sentía capacitado para trabajar, estaba a cargo de una materia muy particular, ‘Tecnología’, en una comunidad en la que no teníamos computadoras, entonces recuerdo que llevé mi cámara fotográfica y nació un proyecto muy interesante, que dejó imágenes que me hicieron un click, entonces volví a Posadas para hacer un curso y después me anoté en talleres de fotografía que dieron unos chicos de Córdoba en ‘Oberá siembra cine’. A partir de entonces dije: quiero guardar, documentar todo esto y mi primer muestra fue ‘Guaraníes’, en el Posadas Plaza Shopping, que impactó muchísimo. Con esta muestra me di cuenta de que lo que yo quería era ser fotógrafo y dedicarme a esto”.Y hoy, con una humildad y sencillez únicas, Abraham Votroba vuelve a su tierra a dejar lo mejor de sí con “El velo del Tiempo”, sin dejar de expresar sus más sinceros agradecimientos a Martha Bordenave y a todo su equipo de trabajo en el Museo Provincial de Bellas Artes Juan Yaparí.





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