BUENOS AIRES (NA). El dolor de espalda es uno de los problemas médicos más comunes, lo padecen personas que realizan trabajos físicos, esfuerzos desmedidos y es muy habitual en mujeres embarazadas. Sin embargo, las consultas por molestias vinculadas con la columna vertebral han aumentado en forma alarmante en los últimos años en personas jóvenes.La vida sedentaria, el uso de la computadora y el estrés que se transforma en tensión muscular son las principales causas de estas patologías, por lo que es necesario conocer cuándo ese dolor pasó de ser leve a severo.El traumatólogo Victor Ramanzin, miembro de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina, explicó que los dolores referidos a la columna vertebral “pueden localizarse en la zona cervical a la altura del cuello y cabeza, en las vértebras dorsales, que es la parte media del tronco, y lumbares ubicadas en la zona baja de columna”. Ramanzin señaló que si bien la columna vertebral “puede ser asiento de múltiples patologías que provocarán dolores, las alteraciones de la postura es la causa más frecuente de dolores referidos a la columna”.Agudo o crónicoSegún el lapso de tiempo y características del dolor, existen dos tipos de dolores de espalda. Agudo: cuando se presenta de manera brusca con intensidad elevada. Suele ser el resultado directo de un esfuerzo, que puede legar a lesionar los músculos de la espalda. Durante el verano, la causa más frecuente de dolores es el enfriamiento brusco que sufren las personas al pasar de lugares cálidos a lugares muy refrigerados.Crónico: es el dolor que aparece de una manera recurrente, de intensidad moderada, más relacionado con enfermedades discales, artrósicas o reumáticas.“Una rutina que incluya una dieta sana, ejercicios para tonificar y fortificar los músculos, y la toma de conciencia sobre la importancia de los movimientos adecuados y posturas convenientes pueden prevenir o minimizar los riesgos de padecer dolor de espalda”, destacó Ramanzin.Mejorar la posturaEntre las recomendaciones, Ramanzin señaló: mantenerse erguido con la columna vertebral recta para que tanto los discos intervertebrales como las otras articulaciones de la columna, puedan repartir correctamente el peso que se soporta no solo por el propio peso corporal, sino por las cargas que se transporten. La posición de “erguido” significa adoptar una postura que mantenga la forma natural de la columna vertebral.Ramanzin dijo que “si bien todos los grupos musculares deben ser fortalecidos y reeducada la postura, el acto de “sacar pecho” llevando los hombros hacia atrás suavemente, manteniendo la cabeza levantada con el cuello recto, es una manera de auto observarse en una postura equilibrada”.“Esta postura, debería mantenerse obteniendo una buena tonificación de los músculos abdominales”, añadió. Otro consejo es doblar las rodillas al agacharse, es decir, ponerse en cuclillas, evitando doblar las lumbares para levantar algún peso, porque se pueden lesionar gravemente. Para trabajar en la oficina, lo ideal es usar una silla con respaldo recto sobre el que pueda apoyarse toda la columna vertebral. Es importante sentarse bien atrás contra el ángulo del asiento y respaldo para posteriormente apoyar la espalda en el mismo. También los pies deberían descansar apoyados en el piso. Cambiar de posiciónNo debe mantenerse durante demasiado tiempo la misma posición, ya sea sentada o de pie. Hasta la mejor postura puede producir fatiga si no se permite relajación muscular. Deben realizarse pausas, cambiando la posición del cuerpo y efectuando movimientos suaves de estiramientos de los miembros y tronco. Sobre todo si se permanece mucho tiempo sentado.Al dormir, la posición horizontal descansa la columna vertebral, ya que ésta no tiene que soportar el peso del cuerpo. Si se prefiere dormir de costado es importante flexionar las rodillas para no forzar la zona lumbar y permitir el descanso. Además, hay que tener un colchón firme, en el que se pueda acostar confortablemente sin hundirse. La almohada debe ser amplia y mullida, para poder adecuar en todo momento las curvas de la cabeza y cuello. Ejercicios recomendadosRamanzin indicó que “uno de los objetivos de los ejercicios para la columna es mantenerla flexible, permitiendo libertad total de movimientos en todas las direcciones” y añadió que “para que aporten resultados deben ser hechos casi a diario y muy despacio”.Para la zona cervical: Inclinar la cabeza de uno a otro lado, como diciendo "no"; inclinar la cabeza hacia uno y otro hombro con mucho cuidado; inclinar la cabeza hacia adelante sintiendo la extensión de las cervicales y luego volverla hasta la posición erguida. En general cuando hay molestias en la zona cervical no es aconsejable echar la cabeza hacia atrás. Para la zona dorsal y lumbar: inclinar la columna a uno y otro lado, apoyando una mano en las costillas del lado hacia el que nos vamos a inclinar y estirando el brazo del otro lado sobre la cabeza; Girar a uno y otro lado. Luego, con rodillas y manos apoyadas en el suelo llevar la columna de la posición de puente (cabeza hacia abajo y vértebras hacia arriba como formando el arco de un puente) a la posición valle (cabeza hacia arriba y vértebras hacia abajo). Exhalar al formar el puente e inspirar con el valle.





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