BUENOS AIRES (DyN). El Gobierno nacional volvió a deslindar su responsabilidad en los conflictos policiales que derivaron en saqueos y muertos en distintas provincias, y tras descartar que el problema de fondo sea sólo salarial como consecuencia de la inflación, pidió a gobernadores que avancen hacia una “depuración” y una “conducción política” de las fuerzas de seguridad provinciales.Así lo expresó en su habitual rueda de prensa matutina en la Casa Rosada el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien de esta manera reforzó el discurso esgrimido el martes en la Plaza de Mayo por la presidenta Cristina Fernández.Capitanich consideró que los conflictos policiales no son atribuibles a un “tema estrictamente salarial” ya que dijo, el sueldo mínimo de la Argentina es uno de los “más altos de América latina”, y reclamó “sensatez” a los gobernadores que piden el envío de gendarmes y les pidió que asuman su responsabilidad de “depurar el funcionamiento de las fuerzas”.Por su parte, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, propuso que haya una “conducción civil y política de las fuerzas de seguridad” para evitar “esta situación de asambleísmo” que se registró en los últimos días en distintas fuerzas provinciales por demandas salariales.“Esta situación de asambleísmo rompe cualquier tipo de cadena de mando que después es muy difícil de reconstituir”, manifestó el titular de la cartera de Defensa.Rossi sostuvo en declaraciones a la radio FM Milenium, que “tiene que haber una conducción política de los gobiernos provinciales de sus fuerzas de seguridad” para contener las protestas policiales que esta semana dispararon una serie de saqueos con al menos una decena de muertos y centenares de heridos.Cristina Fernández instó el martes a “hacer lo mismo” con las fuerzas policiales provinciales que la reforma que se hizo con “la Ley de Defensa”, para “la reinserción de las Fuerzas Armadas en el proceso democrático”.En esa misma línea, Rossi dijo que “a partir de ahora la dirigencia política deberá dar un debate para ejercer el control político de las fuerzas de seguridad” en cada una de las provincias donde se registraron huelgas y reclamos salariales.Consultado sobre la posibilidad de que los reclamos se extiendan a las fuerzas armadas, el ministro de Defensa se limitó a responder: “nadie puede pronosticar una cuestión de estas características”.En tanto, Capitanich insistió en atribuir la mayor responsabilidad de los conflictos a los gobiernos provinciales: “la seguridad pública es un poder no delegado por las provincias a la Nación”, reiteró así la misma postura del Gobierno nacional promovida durante el primer conflicto desatado en Córdoba que con el correr de los días se trasladó al resto de las provincias. En ese marco, el jefe de Gabinete reclamó “sensatez” a los gobernadores que reclaman el envío de gendarmes para patrullar las calles ante huelgas de policías y cruzó a su sucesor Juan Carlos Bacileff Ivanoff, al sostener que Chaco, una de las provincias más afectadas por los saqueos “nunca creció tanto” como en su mandato.





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