POSADAS. La Iglesia Católica en Argentina se une hoy en una jornada de oración y ayuno contra las drogas y el narcotráfico. “Recemos solos, en familia, en nuestras iglesias o parroquias para que se frene el flagelo de la droga en Argentina, que está haciendo estragos. Pidamos por las personas que tienen el poder y la capacidad de definir acciones contra el narcotráfico y, los obispos nos piden que recemos también por todos los adictos para que puedan recuperarse del drama de la adicción y por la conversión de los narcotraficantes que están sembrando muerte en nuestro país a través de la comercialización de la droga”, indicó el párroco de la Sagrada Familia, Alberto Barros, impulsor de la creación de cuatro hogares en esta ciudad: el hogar San José Obrero (para hombres adultos en situación de calle) y el hogar “María madre de los pobres” (mujeres en situación de calle), Hogar Padre Mujica (chicos en situación de calle) y, el más reciente, el hogar para víctimas de violencia. Este sacerdote no sólo pide a Dios que frene el avance de las drogas en la sociedad argentina, con mucho esfuerzo, junto a un equipo de voluntarios ofrece – través de la Casita de Santa Ana- una posibilidad real de tratamiento y recuperación a niños y adolescentes con problemas de adicciones que buscan refugio en el Hogar Padre Mujica. Muertes silenciosas “Nuestra provincia no escapa al avance de la droga, ya no podemos seguir sosteniendo -porque no tiene ningún asidero en la realidad- que somos una provincia de paso. Todos sabemos muy bien que, en Posadas y en toda la provincia, la droga está al alcance de la mano de cualquier chico, en cualquier barrio, en los boliches. Misiones sufre hoy la muerte silenciosa y lenta de tantísimos chicos que tienen acceso inmediato a la droga… es evidente que falta una decisión política para terminar con esto”, lamentó Barros.No obstante, el sacerdote admitió que se alegró ante algunas reacciones posteriores al documento de los obispos “se empezó a plantear tanto a nivel nacional como provincial la necesidad de un combate mayor al narcotráfico, escuché a funcionarios provinciales diciendo que atacarán la venta minorista que está haciendo estragos en nuestros barrios. Hay un proyecto de ley para que Misiones se adhiera a una ley nacional que le permitiría a la policía provincial, en conjunto con las fuerzas federales, puedan intervenir en estos temas”. El religioso señaló además la necesidad de reforzar el trabajo de prevención en las escuelas, las familias, organizaciones civiles, en las iglesias. Desde la Subsecretaría de Prevención de Adicciones de Salud Pública, a cargo de Mariela Aguirre, también tienen muy buenas intenciones de trabajar en esta problemática que tiene tres patas: prevención, recuperación de adictos y el combate contra el narcotráfico en serio porque, como todos sabemos, los famosos radares en el Norte no funcionan… hay muchas otras cosas que tampoco funcionan pero ojalá que este diálogo que se planteó a partir del documento de los obispos, que puso en vidriera la problemática, ayude a que se encare en serio el problema. Hay gente dentro del Estado que trabaja mucho y muy bien, gente muy valiosa, pero en términos generales, como política de Estado, da la sensación que todo es muy teórico y a la hora de la práctica se hace agua por todos lados”, analizó. Designación de MolinaEn cuanto a la designación del sacerdote Juan Carlos Molina en el Sedronar, el organismo estatal de prevención de la drogadicción, el párroco de la Sagrada Familia indicó que “tengo entendido que, como sacerdote en Santa Cruz, trabaja hace muchos años en el tema droga. No lo conozco personalmente pero, por lo que me dijeron los curas amigos chaqueños donde estuve 16 años, la fundación que tiene el padre Molina hizo muy buenos trabajos en la zona de El Impenetrable,también en Santa Cruz. Espero que tenga el respaldo político y que lo dejen trabajar adecuadamente”. En terreno Según precisó Barros, desde su puesta en marcha a mediados de noviembre pasado, el hogar para víctimas de violencia de género refugió a cuatro mujeres y ocho niños. En cuanto al hogar Mujica, indicó que “en estos días aumentó lacantidad de chicos que buscar refugio… a veces vienen solos, otras a través del hogar de día o los manda Acción Social. También ocurre que durante el verano es más fácil que el chico quede en la calle aunque tenga familia, algunas están muy desarmadas, con problemas de drogas… tampoco las familias muestran preocupación porque el chico quede en la calle”.En cuanto a una mayor intervención social de las sociedades intermedias, el sacerdote opinó que que “es bueno que toda la sociedad se involucre, pero eso no debe significar el corrimiento del Estado. Es por lo menos insuficiente que haya un sólo centro de rehabilitación de adicciones en toda la provincia (Centro Manantial) dependiente del Estado. Lo mismo ocurre con las víctimas de violencia familia… el Estado tiene estructura suficiente para crear una, dos, tres y 20 si quiere casas refugios… nosotros lo hacemos con muchísimo gusto, como Iglesia queremos estar presentes, pero evidentemente el Estado lo puede hacer de una manera mucho más amplia que nosotros”.





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