POSADAS. Si bien el período ordinario 2013 concluirá en dos días, el 30 de noviembre, cerrará hoy su actividad deliberativa del año el Concejo Deliberante local y, a la vez, despedirá a siete de sus miembros que el 10 de diciembre próximo concluirán su mandato. Como ya es habitual en la última sesión ordinaria del año será inusual por la extensión de su temario, dándole trámite a una multiplicidad de expedientes pendientes y de trámite necesarios o alguno en particular que busca pasar disimulado entre los muchos otros; y esta vez de manera muy especial porque en dos semanas el cuerpo será otro y estará integrado de forma diferente a la actual. En lo que se espera será una extensa y larga sesión, poco antes de finalizar la plenaria el de las despedidas a quienes dejan sus escaños constituirá un momento especial, lleno de emociones. Las palabras elogiosas y sentidas de despedida, así como voces quebradas y algunas lágrimas contenidas por el adiós con seguridad se repetirán una y otra vez. Los concejales José Raúl Moglia, Lucio Ramón Mariani y Carlos Alberto Báez (FR); Hernán Luis Damiani (UCR), Ramón Rosario Velázquez (PJ), José Vicente Almirón (Pro) y Gabriel Conrado Nielsen (TP) también recibirán diplomas de reconocimiento por los cuatro años como concejales. Sin olvidar que el último de éstos, Nielsen, volverá a jurar el 10 de diciembre por un nuevo cuatrienio (2013-2017).Múltiples son los temas pendientes y que, por diversas razones, fue pospuesto su tratamiento o, tras la incorporación del dictamen en el orden del día, devuelto a comisión para un nuevo estudio a fin de evaluar y corregir los aspectos cuestionado o incorporar nuevas previsiones. Algunos de los cuales podrían figurar en el último plan de labor deliberativo del año. Entre ellos, por ejemplo, uno de los más conflictivos de 2013: el referido a una iniciativa del defensor del Pueblo, Marcelo Vairo, destinado a preservar la integridad de los bienes públicos, según la carátula conocida. Éste fue devuelto a comisión el pasado 17 de octubre, luego de que la oposición advirtiera la existencia de la ordenanza 1.116 (2003) sobre la misma temática y que a ese respecto poco se modificaba, aunque, sin embargo, ahondaba en prohibiciones generales destinadas a limitar las expresiones culturales y políticas o la protesta social en los espacios públicos. Como también y especialmente, restringía toda expresión de protesta de los empleados municipales, en la calle o en los edificios comunales. Por el contrario, a esta urgencia para algunos temas pendientes, serán pocas las iniciativas surgidas de la oposición que se sumen al debate de hoy, siguiendo un poco feliz comportamiento renovador de “dejar olvidados” esos proyectos, tal caso, por ejemplo, del demorado justo reconocimiento al ex presidente Raúl Alfonsín imponiéndole su nombre al acceso sur de la ciudad, y cuya reserva data de 2010.





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