PUERTO IGUAZÚ. Inspectores del Banco Iberoamericano de Desarrollo (BID) recorrieron la planta de separación y trasferencia que había sido financiado por esta entidad crediticia hace varios años. Los fondos habían llegado en 2006 a través del Ministerio de Turismo de la Nación debido a la política de Parques Nacionales de ayudar a municipios lindantes con áreas protegidas. Fueron 9 millones de pesos destinados a la construcción de la planta de separación y trasferencia de residuos sólidos urbanos y la cicatrización de tres basurales a cielo abierto.En ese momento, la turística localidad depositaba la basura en la zona de Iguazú Cué, muy cercano al río Paraná, fue entonces cuando técnicos del Parque Nacional Iguazú advirtieron sobre el derrame de basura cayendo al curso de agua.Llegaron los fondos, también, para dar mayor seguridad ya que había niños quienes, junto a los adultos, revolvían la basura sin ningún tipo de protección, trepando a los camiones volcadores. Así se formó la cooperativa recicladora “Cataratas”.En esta semana, los verificadores del BID se llevaron las mejores impresiones en la planta de separación y trasferencia e inclusive podrían financiar nuevos equipamientos para la cooperativa, ya que se vislumbraron por el esfuerzo y el trabajo de ellos.La posibilidad de que el crédito se amplíe sería para la adquisición, por parte de la cooperativa, de una lavadora y trituradora, una prensa de metales, entre otros detalles.Pero esa impresión no fue la misma en el basural que había sido cicatrizado y clausurado unos años atrás. Resulta que desde hace dos años, la Municipalidad volvió a depositar cacharros que retiraban de la campaña contra el dengue.Antes del ingreso al basural, están instaladas personas que viven en precarias condiciones, juntando materiales desechables, lo que hace que se amplíe la zona de residuos. Ellos, son los últimos que quedaron en el lugar desde que se formó la cooperativa, pero a raíz de los cacharros que se juntan, cada vez más gente vuelve a ingresar al lugar buscando materiales. Desde el BID pidieron alguna posible solución a la Municipalidad, que se comprometió a enterrar esos materiales de desperdicio, según comentaron participantes del recorrido. Además, les pidieron que esa zona, lindante a la planta de líquidos cloacales sea destinada solamente a escombros y ramas.





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