TEHERÁN, Irán (Agencias y diarios digitales). El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohamad Javad Zarif, confirmó ayer que hubo negociaciones secretas con Estados Unidos antes del acuerdo alcanzado el domingo en Ginebra sobre el programa nuclear de Teherán. Zarif, que encabezó las negociaciones con las potencias del grupo 5+1 (Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania), no dio detalles sobre los contactos, ni sobre la fecha en que comenzaron. El sitio web Al-Monitor, especialista de Oriente Medio, reveló dichos contactos secretos entre Teherán y Washington poco después del acuerdo. “En las conversaciones (bilaterales) al margen del 5+1 había varios países, entre ellos Estados Unidos”, declaró Zarif en una conferencia de prensa en Teherán. “Hemos dicho claramente que Irán no tenía problema para hablar con todas las partes (…) sobre la resolución de la cuestión nuclear”, añadió. Tras la firma del acuerdo, un alto funcionario norteamericano confirmó que Estados Unidos tuvo “conversaciones bilaterales con los iraníes desde la elección del presidente (Hasán) Rouhaní” en junio. Dichas conversaciones tenían como objetivo “reforzar las negociaciones en el seno del 5+1”, señaló. El ministro iraní de Exteriores confirmó que hubo conversaciones “limitadas a la cuestión nuclear”, y que no abordaron un eventual acercamiento con Washington. EnfoqueEl acuerdo diplomático alcanzado con Irán para que congele temporalmente su programa nuclear es un paso clave hacia el deshielo en la relación de mutua desconfianza con Estados Unidos, según coinciden los analistas, aunque no faltan las voces que alertan de que el único ganador por ahora es Teherán.Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Irán, Hasán Rouhaní, “merecen un crédito por haberse resistido a la feroz oposición interna y una historia de 30 años de hostilidad entre ambos países” para llegar al acuerdo sellado durante el fin de semana en Ginebra, resumió The New York Times en un editorial.El pacto entre Irán y el Grupo 5+1 establece la congelación del programa nuclear iraní durante seis meses, tiempo en el que se intentará llegar a un acuerdo global y definitivo y se suavizarán las sanciones impuestas a Teherán.Esos seis meses “no es mucho tiempo”, pero ofrecen “más esperanza que nunca para que Estados Unidos e Irán puedan encontrar un terreno común”, argumenta el diario neoyorquino.Como recordó en un artículo Kenneth M. Pollack, analista del Instituto Brookings y experto en Irán, el acuerdo debe ser entendido ante todo como una “útil e importante medida para construir confianza”, en un momento en el que Estados Unidos e Irán necesitan señales de que pueden fiarse uno del otro.El pacto de Ginebra es “casi con toda seguridad el mejor acuerdo posible que Estados Unidos y sus aliados podían negociar”, opina en la misma línea Anthony Cordesman, experto del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS).Según Cordesman, el acuerdo “ofrece a Irán un nuevo camino hacia el progreso y el desarrollo” y a Oriente Medio, una esperanza renovada “en evitar nuevos conflictos y el riesgo de una carrera armamentista masiva”.





Discussion about this post