SAN JOSÉ. Una verdadera pesadilla fue la que vivió una familia de la tranquila localidad de San José, a cincuenta kilómetros de Posadas, al ser maniatada por tres delincuentes armados que se llevaron unos 500 mil pesos que las víctimas guardaban en una caja fuerte, en su vivienda.Fuentes policiales informaron que todo sucedió en la madrugada de ayer y que los delincuentes escaparon a bordo de la camioneta de la familia, que minutos más tarde abandonaron sobre la ruta nacional 14, aún en San José.Según pudo saber PRIMERA EDICIÓN, la víctima sería un conocido comerciante de la zona dedicado al rubro de la carne, de 42 años, quien también tendría acciones en caballos de carrera.El hecho tuvo lugar alrededor de las 4 de ayer, en momentos que el hombre llegaba a su casa del barrio Iprodha de San José junto a su esposa de 38 años y la pequeña hija de la pareja, de seis, a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok.La familia se disponía a ingresar a la vivienda cuando de manera imprevista fue interceptada por tres delincuentes, quienes portaban armas de fuego y aparentemente actuaron a cara descubierta.En ese momento, los malhechores encañonaron a la pareja y a la menor de edad y los obligaron a ingresar a la vivienda. Ya en el interior, maniataron a los tres y mediante amenazas de muerte -incluso contra la pequeña- exigieron la entrega de dinero en efectivo.Al entender que la vida de la niña estaba en peligro, el dueño de casa no tuvo más opciones que entregarle a los ladrones una suculenta suma de dinero en efectivo que guardaba en una caja fuerte. Fueron nada más y nada menos que 500 mil pesos en efectivo.No conformes con ese dinero, los ladrones tomaron también un revólver calibre .32 propiedad del hombre -aparentemente no funciona- un anillo de oro y dos aparatos de telefonía celular.Con el tremendo botín en sus manos, los ladrones tomaron las llaves y huyeron en la VW Amarok de la familia, que fue hallada horas después a un costado de la ruta nacional 14, aún en jurisdicción de San José.Efectivos de la comisaría del pueblo, de Investigaciones y de Criminalística de la Unidad Regional VII, con asiento en Apóstoles, trabajaron en la escena del hecho y buscaban anoche al trío delictivo.Los detectives suponen que los malvivientes sabían de la existencia del dinero, que la víctima aparentemente habría cobrado días atrás. En ese sentido, no descartan que haya existido un “entregador”.El episodio sorprendió a la comunidad de San José, donde hechos de este tipo son poco comunes, más aún teniendo en cuenta el monto de dinero sustraído.





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