OBERÁ. Después de una larguísima espera, finalmente se realizó una reunión entre los vecinos autoconvocados del barrio Yerbal Viejo, el intendente Daniel Behler (a cargo del Ejecutivo) y un ingeniero del Iprodha. Tras las notas de reclamo, las concentraciones, las marchas y los cortes de calle, llegó el momento del diálogo para buscar una solución a los planteos.Hace años que el consorcio denuncia y gestiona ante el Iprodha la reparación de lo que consideran una falla en la construcción: por las permanentes filtraciones de agua, se producen cortocircuitos eléctricos, las paredes y techos se desprenden de a pedazos y la humedad permanente provoca reacciones alérgicas en los vecinos.EsperanzadosAunque no hay definición de costos ni de plazos, los vecinos se mostraron esperanzados.Miriam Bidá, habitante del complejo habitacional, dijo que “hablamos del tema de los techos para ver qué se puede hacer para resolver la situación. Ahora tenemos una propuesta del Iprodha, pero eso no significa que vamos a dejar de hacer las marchas. Van a hacer un relevamiento del estado en el que se encuentran los departamentos más afectados, luego le pasarán el informe al Instituto y a esperar un tiempo de nuevo. Todavía no se habló de montos porque en base al relevamiento se hace el presupuesto, nos darían una financiación para reparar los techos de la primera etapa, que son 95 departamentos a los que también hay que ver el tema de los baños. En la segunda etapa hay que reparar escaleras y alumbrado público. En principio queremos el techo, después los baños”.Se analizarán las prioridadesDespués del encuentro, el ingeniero Fernando Nicodemo recorrió el barrio para hacer el relevamiento. “En la reunión se habló de los problemas de los primeros cinco edificios del barrio, voy a hacer la verificación y el informe correspondiente. Además recibimos otro tipo de inquietudes de problemas individuales, voy a analizar las prioridades y es por ahí por donde se va a empezar. Lógicamente habrá un financiamiento de obra. Agregar peso a una estructura que ya está hecha, desde ya les digo que no: hay que traer una solución liviana que sería una cabreada metálica o de madera y techo de chapa para solucionar el tema de las filtraciones, porque se forma una pileta de natación porque los desagües están tapados por la estructura misma de los edificios, por eso llueve hoy y durante semanas sigue chorreando agua”, explicó Nicodemo. “Partamos de la base de que los edificios tienen 38 años, lógicamente las construcciones fueron evolucionando, se dan una serie de cosas que hace que esté pasando lo que está pasando, además hay un mantenimiento de los edificios que no es el óptimo, eso forma parte del consorcio. La decisión mía es la técnica, mis superiores van a definir cuándo se va a hacer y en base a eso se verá el costo y se hablará con los vecinos del número de cuotas y en qué cantidad de años lo van a pagar. La gente del barrio se puede quedar tranquila porque se va a hacer la obra”, finalizó el ingeniero.Representante municipal Por su parte, Daniel Behler, intendente interino y quien hace una semana intervino en nombre del municipio realizando gestiones ante el organismo provincial, agradeció “la decisión del Iprodha de enviar en forma rápida (sic) un técnico. Ellos conocen el tema desde hace varios años y este relevamiento servirá para determinar el grado de deterioro que hay. Además hay que celebrar que se escuchó a los vecinos, eso genera un compromiso y compartimos la ilusión de que va a haber una solución”. “Hoy hay que apuntar a la cuestión central que son las filtraciones que provocan el deterioro de la estructura, no nos vayamos por las ramas, apuntemos a una estructura liviana en el techo que frene las filtraciones”, concluyó.




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