POSADAS. Para la Unión Industrial de Paraguay (UIP), la política cambiaria argentina genera un incentivo para el contrabando en el vecino país. El ingeniero Eduardo Felippo, presidente de la entidad, habló con PRIMERA EDICIÓN y apuntó a la capital misionera y su vínculo con Encarnación como uno de los lugares donde mayor contrabando se produce, junto con Clorinda.Aceite, harina y alimentos como el pollo son hoy los de mayor contrabando según el dirigente mercantil empresario.De Paraguay, cargó contra la seguridad que pidió incrementar.Pero aseguró que “actualizando la economía” la Argentina puede solucionar en parte el problema.¿Por qué les preocupa Posadas?Por su cercanía con Encarnación. Porque pertenece a un país como la Argentina, a quien la queremos mucho, pero tiene una política totalmente desfasada, desubicada, habiendo un cambio en la calle diferente al oficial. Si soy un fabricante argentino y me beneficio con el cambio oficial para comprar materia prima. Pero si exporto mi producto legalmente, recibo dólar oficial. Si lo hago de contrabando, recibo el dólar blue que está a casi el doble del oficial, teniendo una ganancia extra. Esa distorsión que a los muchachos contrabandistas -que siguen siendo unos sinvergüenzas- les da un mayor incentivo para hacer bien el contrabando.¿Estamos en una zona liberada de controles en Paraguay?No hay nada liberado. Lo que falta es el seguimiento por parte de las autoridades. Acá, a las autoridades se les crea un problema grave porque la gente que está involucrada en el contrabando menor, no el contrabando mayor, está por la calles vendiendo y son personas de escasos recursos. De repente, a la Policía y a las demás autoridades les resulta un poco complicado o un poco molesto reprimir a esa gente porque estarían reprimiendo a un pobre señor que está haciendo su diaria. Pero en el fondo no es eso, porque ese pobre señor está trabajando para su beneficio personal o para subsistir, pero le está sacando comida a otro paraguayo que está pobre como él y que pierde el trabajo en una empresa formal.¿Qué debe cambiar: la política económica argentina, las relaciones del Mercosur, la política de seguridad?Creo que a mí no me corresponde ni siquiera opinar sobre lo que tiene que hacer la Argentina. Lo único que me parece es que -una vez que la Argentina se normalice con un solo tipo de cambio y las cosas estén encaminadas- este tema del contrabando que es un tema de toda la vida, va a ser menor. Estará en los parámetros “normales”. La seguridad debe aumentar. Cuando hablamos de cierto tipo de actividad resulta que la seguridad funciona pero para este tipo de cosas la seguridad no funciona. Y las relaciones del Mercosur no tienen nada que ver con esto.¿Cuáles son los principales impacto que tuvo el contrabando sobre la industria paraguaya?La que más está sufriendo es la industria aceitera. En el caso del aceite Vicentin, está en las calles de Asunción sin siquiera tener un representante. Ahí te puedo asegurar con absoluta seguridad que desde la botella más chica a la más grande son todas de contrabando, porque nunca hubo una exportación formal. Pero tenemos de todo.Hoy nos están atacando con el aceite, la harina, incluso con productos perecederos, como el caso del pollo o comida que tiene una cadena de frío, que no se está respetando. Lo cual no solo perjudica económicamente al país, sino también perjudica la salud de la gente.¿Han transmitido esta preocupación a las autoridades paraguayas?Estamos codo a codo con las autoridades paraguayas, trabajando y buscando la forma de reducir esto. No nos quejamos por falta de apoyo, pero sí por la falta de resultados. Las autoridades han secuestrado en las últimas semanas varias toneladas de azúcar que vienen de manera ilegal. Estamos frente a un problema por parte de las autoridades sobre qué hacer con todo lo confiscado. De repente, tampoco nosotros sabemos qué hacer. Si confiscan alimentos, sería lógico entregarlos a la gente pobre, a los indígenas. Pero también es lógico que esta gente recibe dos botellas de aceite y una la vuelve a vender, perjudicando otra vez al país entrando en el círculo. Se hace complicado porque tampoco existen organizaciones a nivel del Estado o privado para repartir alimentos de la forma como corresponde. No es tan fácil el asunto.¿Tienen hecho un cálculo estimativo de las pérdidas por contrabando que tiene la industria paraguaya?No hemos hecho cálculo, porque no se puede calcular no lo que no existe ni se registra. Es muy difícil. Si puedo hablar de caída de facturación en el orden del 30%.¿Cree que -sin plazos- a futuro va a tener solución esta frontera que parece tan permeable?Yo no quisiera entrar en cerrar la frontera y convertir esto en un ambiente policíaco. Yo quisiera que las economías se estabilicen y cueste lo mismo traer un kilo de harina de Posadas o comprarlo en un importador o fabricante. Nosotros en harina somos auto suficientes y exportadores. No quiero una frontera con policías y perros restringiendo. Quiero una actualización de la economía. Es un tema que, con mucho respeto lo digo, solamente el Gobierno argentino lo puede solucionar.




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