OBERÁ. El peligroso individuo acusado de raptar a una nena de seis años en esta ciudad ya había secuestrado a otras cuatro pequeñas, una de las cuales fue víctima de abuso sexual, confió un portavoz oficial. Por cada uno de esos anteriores delitos el sujeto purgó largas condenas en la cárcel y había recuperado su libertad el pasado 30 de agosto. Menos de dos meses después, se convirtió en reincidente y por fortuna fue capturado nuevamente por la Policía. En esta ocasión los efectivos rescataron a una menor de seis años, a la cual tuvo cautiva durante nueve horas (ver recuadro). Voceros del caso revelaron que el acusado tenía dos bolsas negras de tamaño consorcio entre sus pertenencias, con fines hasta ahora desconocidos. La primera vez que el sujeto conocido como el “Chacal” de Oberá fue detenido fue el 25 de marzo de 1998, por sustracción de menores, fue condenado a siete años de prisión y declarado reincidente por tercera vez. Purgó condena en la Unidad Penal de Oberá y salió en libertad en febrero de 2003. Menos de un año después ingresó en Loreto procedente de Posadas, tras ser condenado a diez años de prisión por “rapto y abuso sexual con acceso carnal a un menor”. Ahora volverá a ser juzgado por un quinto delito similar y se cree que le espera una larga, dura e impiadosa condena. El último casoEl pasado domingo y tal como publicó este Diario la familia de una menor de seis años vivió nueve interminables horas de incertidumbre y pánico. Su hija había sido secuestrada por el “chacal”, quien bebía junto a unos sujetos y al ver a la nena jugando en las cercanías la tomó desde atrás y salió corriendo hacia el monte. Todo esto sucedió a las 20.30 de esa jornada dominical, en el barrio Villa Gunther de Oberá. Al trascender la noticia la comunidad obereña y la Policía estuvieron en vilo hasta las 5.30 del lunes, en que los efectivos ubicaron al malandra, en un monte cercano a las calles Código 838 y Mar de la Flota del citado barrio (a unos 1.500 metros del lugar donde habían visto por última vez a la nena). Al notar la presencia policial el siniestro individuo intentó ocultarse entre los árboles, al tiempo que le tapaba con una de sus manos la boca de la indefensa criatura, para que no gritara en pedido de ayuda. No obstante el “chacal” fue rodeado y detenido. Por fortuna la nena estaba sana y salva, aunque en evidente estado de shock por la inimaginable situación que le tocó vivir.





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