NUEVA YORK, Estados Unidos (Agencias y diarios digitales). La plataforma internacional que ofreció la segunda jornada de la 68 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sirvió para que los jefes de Estado ventilaran diversos problemas locales, además de expresar los consabidos deseos de un mundo en paz y más justo.En la tanda de mandatarios que ofrecieron su discurso ayer destacaron las alocuciones del peruano Ollanta Humala, la del chileno Sebastián Piñera, la del español Mariano Rajoy y algunos hechos conexos con la asamblea, como el faltazo del venezolano Nicolás Maduro, las repercusiones en Israel sobre los dichos del iraní Hassan Rouhani el martes y la confirmación de Estados Unidos a un histórico tratado para regular comercio de armas.El modelo peruanoEl presidente peruano Ollanta Humala exhortó ayer al mundo a que adopte modelos de crecimiento que combatan la desigualdad y eliminen la pobreza.El mandatario dijo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que en el mundo se acentúa la desigualdad y que mientras eso suceda, será imposible acabar con la pobreza.“El crecimiento económico es un medio y no un fin. Una herramienta indispensable pero no suficiente”, sostuvo Humala. “Un Estado que no atiende a toda su población reproduce y exacerba la desigualdad. Y mientras haya tales grados de desigualdad, no me cansaré de repetirlo, toda política de lucha contra la pobreza tendrá efectos relativos”, enfatizó.El Estado del siglo XXI, sostuvo, debe ser “un Estado que sirva a todos y no a una minoría”.El mandatario dijo que Perú podía servir como modelo de la lucha contra la pobreza y el cumplimiento de los Objetivos del Milenio de la ONU. “Nuestro país es uno de los que mejores indicadores de cumplimiento de esos objetivos puede exhibir”, expresó.Recordó en el año 2000 más de la mitad de los peruanos vivía en situación de pobreza. “Hoy en día, una cuarta parte de mis compatriotas enfrenta esa situación”. Ello se debe a que, “en un esfuerzo sin precedentes, (en Perú) se dirige el gasto hacia los más pobres y excluidos”, explicó.El “Nunca Más” chilenoGolpe militar, dictadura y transición fueron parte del discurso de Sebastián Piñera ante la Asamblea. El Presidente abordó de manera extensa la reciente conmemoración de los 40 años del golpe militar en Chile. “En pocos días más, el 5 de octubre”, continuó, “los chilenos conmemoraremos otro aniversario, el vigésimo quinto, del inicio de la recuperación pacífica de nuestra democracia por voluntad libre y soberana de una amplia mayoría de chilenos expresada en un plebiscito”, el del 1988, donde triunfó el “No”.“Los chilenos aprendimos lecciones que quisiera hoy compartir con ustedes, porque son de aplicación universal y creo, humildemente, que pueden aportar luces para resolver conflictos que hoy sacuden a otras naciones del mundo”, dijo.“La primera es que debemos admitir, sin reservas de ninguna naturaleza, que aun en situaciones extremas existen normas morales y jurídicas que deben ser respetadas por todos, combatientes y no combatientes, civiles y militares, jefes y subordinados. Así, fenómenos como la tortura, el terrorismo, el asesinato por razones políticas, la desaparición forzada de personas, nunca pueden ser justificados sin caer en un grave e inaceptable vacío moral”, advirtió.“La segunda lección es que la democracia, la paz y la amistad cívica son valores mucho más frágiles de lo que solemos creer, por lo que jamás podemos ni debemos darlos por garantizados. Son como un árbol que requiere ser regado cada día para evitar que se marchite”, dijo.“La tercera lección es que existe una relación muy estrecha entre la calidad de la democracia, el progreso económico y la justicia social, pues se retroalimentan y potencian, al punto que el deterioro de cualquiera de ellas termina por impactar negativamente a las demás. No cabe duda, por ejemplo, que se hace muy difícil garantizar estabilidad política y paz social cuando se mantienen niveles excesivos de pobreza y desigualdad”, planteó. La “cuarta lección”, dijo Piñera, “es que el pasado ya está escrito”. “El desafío, entonces, no es olvidar lo sucedido, sino superarlo con una disposición nueva, positiva, cargada de esperanza, buscando aprender de las experiencias para evitar repetir errores”, sostuvo.La colonia en EspañaEl presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, denunció ante la Asamblea General que Gibraltar “no puede ser un paraíso fiscal, ni puede haber contrabando” y que “incumple como todo el mundo sabe, las normas medioambientales más elementales” que imponen la UE y el “sentido común”.Rajoy señaló que la Comisión Europea, Reino Unido y España tienen que reunirse para que Gibraltar cumpla las normas. Según ha insistido, no se puede tener “un paraíso fiscal en plena Unión Europea ni tener un territorio que incumple, como todo el mundo sabe, las normas medioambientales más elementales de la propia UE y lo que dice el sentido común”.Acto seguido, el jefe del Ejecutivo incluyó “el debate de la soberanía española sobre el Peñón”, algo que también hizo el año pasado en el mismo foro.Ausencia venezolanaEl presidente venezolano, Nicolás Maduro, regresó ayer a su país, proveniente de China, sin haber despejado quién representará a su país en la Asamblea General de la ONU.“Llegando a nuestra Patria amada, la tierra sagrada de Venezuela, cuna de dos Gigantes, Bolívar y Chávez, que orgullo ser venezolano bolivariano”, escribió Maduro en su cuenta en la red social Twitter.El programa inicial de la ONU preveía que Maduro interviniera en el primer lugar de la sesión vespertina de ayer, pero Naciones Unidas no incluyó a Venezuela en la última versión de la lista de oradores.Las sospechas de NetanyahuEl abordaje conciliador hacia Occidente del nuevo presidente iraní generó sospechas de Israel sobre los fines nucleares de Teherán.El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo ayer que su país no se dejará engañar por el compromiso internacional del flamante presidente iraní, Hassan Rouhani, y que el mundo tampoco debería hacerlo.Por ello, cuando Netanyahu arribe a Naciones Unidas la semana que viene, llevará a cabo lo que los colaboradores describen como una misió
;n para desenmascarar a la nueva administración iraní, en la que Occidente ve a un potencial socio en las negociaciones que buscan poner fin a lo que teme que sea el posible desarrollo de armas atómicas de Teherán. Irán argumenta que su programa nuclear es exclusivamente para fines pacíficos.El líder israelí de derecha asumirá el rol de intentar desalentar la expectativa de Occidente de lograr un avance en la crisis nuclear.En su debut el martes en las Naciones Unidas, boicoteado por la delegación israelí que se retiró del recinto, Rouhani comprometió la voluntad de Irán de participar inmediatamente en conversaciones sobre el tema nuclear. El mercado de la muerteEstados Unidos (EEUU), el mayor vendedor de armas en el mundo, se sumó ayer a los 89 países que han suscrito el Tratado sobre Comercio de Armas convencionales (TCA) de la ONU, que busca regular un comercio global que mueve hasta 85.000 millones de dólares anuales.El secretario de Estado, John Kerry, firmó el tratado a nombre de EEUU, sumándose a más de la mitad de los Estados miembros de la ONU que lo suscribieron hasta ahora.“Este tratado fortalece nuestra seguridad y aumenta la seguridad global sin minar el legítimo comercio internacional de armas convencionales”, dijo Kerry tras firmar el acuerdo.Según Kerry, el tratado no sólo evita que las armas caigan en manos de terroristas sino que “no disminuirá las libertades de nadie” en Estados Unidos. “El tratado reconoce la libertad tanto de individuos como de Estados de obtener, poseer y usar armas para propósitos legítimos”, argumentó.En ese sentido, el Departamento de Estado explicó que el tratado, que aún necesita la ratificación del Senado de EEUU, “no requiere ningún cambio en las leyes, prácticas y políticas de Estados Unidos”.El tratado, aprobado en la Asamblea General de la ONU el pasado 2 de abril, establece normas para regular el comercio global de armas convencionales, municiones y componentes, con el fin de contribuir a la paz y la seguridad. Los únicos países que votaron en contra fueron Irán, Siria y Corea del Norte.El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, “da la bienvenida a cada firma de este importante tratado”, porque considera que este contribuirá a “reducir la inseguridad y el sufrimiento para los pueblos en todos los continentes”, según dijo su portavoz, Martin Nesirky.En concreto, el tratado busca regular el comercio de equipos como tanques y aviones de combate, misiles, vehículos de combate blindados, helicópteros para operaciones bélicas, y armas cortas.Entre otros elementos, el acuerdo también prohíbe el traslado de armas convencionales, municiones o componentes a países donde se determine, tras una evaluación de riesgos, pudieran usarse para genocidios o crímenes de guerra.Kerry firmó el tratado en el marco de la 68º Asamblea General de Naciones Unidas, donde ha mantenido encuentros bilaterales para tratar asuntos como el conflicto en Siria, el desarme nuclear de Irán y el proceso de paz en Oriente Medio.





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