POSADAS. La Legislatura provincial tiene en análisis para su aprobación, en el presupuesto 2014, la ejecución de 250 viviendas bajo el nombre “Madres de Plaza de Mayo”, que se levantarían en esta capital provincial, por un monto estimado inicialmente en 25.410.000 pesos, en el plan de obras del Iprodha. Algunas de esas 250 casas se contruirían en el paraje San Isidro, lugar donde supo funcionar el obraje para levantar el barrio del programa “Sueños Compartidos”, de 156 viviendas. Otras casas sociales, en cambio, terminarán en los nuevos terrenos adquiridos por el Iprodha en otros barrios de Posadas, según lo confirmó a PRIMERA EDICIÓN el presidente del Instituto, Santiago Ros, tras el encuentro que mantuvo días pasados en la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados. Según el funcionario, ese grupo de viviendas servirá para mantener las fuentes de trabajo de los obreros que quedaron desempleados tras ser echados por la fundación presidida por Hebe de Bonafini, cuando se desató el escándalo judicial por sobreprecios y manejos de los millonarios fondos que ponía la Nación y las provincias; y que pasaron (en un grupo minoritario) a Forestal La Rama, empresa a la que Iprodha encargó terminar las mencionadas casas. De los 141 obreros originales del programa oficial, solo 35 pasaron a la empresa privada encargada de finalizar la obra.Muchos de esos obreros eran punteros políticos de la renovación, especialmente del Centro de Apoyo, que lideran Escobar y su esposa la diputada nacional (que busca la reelección el 27 de octubre) Silvia Risko. A pesar de ello, mantuvieron durante 2011 e inicios de 2012 algunas protestas en la Plaza 9 de Julio, pero luego algunos acordaron contratos con la provincia.Sin sistema de paredes placasLas primeras 106 viviendas del programa Sueños Compartidos se levantaron con techos paneles termoacústicos con aislamiento de 2’’, sistema antisísmico, sistema aislante térmico, revestimiento acrílico en interior y exterior. Esos panales los proveía la misma Fundación Madres de Plaza de Mayo que en 2007 adquirió la planta ubicada en Barracas (Buenos Aires), con maquinarias italianas que emulaban el sistema Emmedue (M2). Sin embargo, con la decisión de que la provincia se hiciera cargo de la finalización de las restantes viviendas, ya no se utilizaron los materiales provistos por la cuestionada Fundación. Y tampoco se haría, según otras fuentes consultadas por este diario, con las nuevas 250 viviendas proyectadas para 2014.





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