POSADAS. La Justicia investiga al hijo de una alta funcionaria del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha), sospechado de abusar sexualmente de su propia hija, una pequeña que actualmente tendría cinco años. Según pudo averiguar este diario, el caso se destapó en mayo pasado, cuando la madre de la supuesta víctima radicó la denuncia en el Juzgado de Instrucción 2 de la Primera Circunscripción Judicial, a cargo del magistrado César Raúl Yaya.El cruce de acusaciones entre ambas familias sería feroz, sobre todo en lo referente a la motivación de la denuncia: por un lado aseguran que el abuso existió y por el otro, que es una maniobra de la madre para sacar del medio al progenitor, aunque se desconocen los motivos.Más allá de estas especulaciones, lo cierto es lo que pueda determinar la Justicia, que hasta aquí se manejó con imparcialidad pese a las versiones de fuertes presiones de ambos lados.En el terreno de lo concreto, PRIMERA EDICIÓN pudo determinar que el acusado, de 25 años, prestó declaración indagatoria el miércoles pasado en los estrados judiciales de calle Santa Fe.No trascendieron detalles de sus dichos, pero sí que tuvo grietas en el desarrollo de los mismos.Hasta aquí, el indicio probatorio más sólido contra el joven es el testimonio que la pequeña habría efectuado en Cámara Gesell, ante las profesionales del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial.Allí habría manifestado que el papá le había tocado sus partes íntimas (en otras palabras, obviamente).Hasta aquí, el testimonio alcanza para sostener la acusación, pero la investigación continuará antes de resolver la situación procesal del hijo de la funcionaria de Gobierno.La situación para ella tampoco es sencilla: al fin de cuentas, la supuesta víctima es su nieta.En este tipo de historias hay dos realidades. Por un lado es cierto que, por tratarse de un delito de instancia privada, es prioritario mantener en reserva la identidad de la víctima (más aún cuando es menor de edad) y no difundir datos que pudieran inducir a la misma.Pero, por el otro, no es menos cierto que las autoridades se manejan con mayor celo cuando el o los acusados son de estratos privilegiados de la sociedad (socio-económico y social).Sucedió en Oberá, donde la Policía y la Justicia no brindaron información respecto de la causa en que un locutor, reconocido por su labor en la Fiesta Nacional del Inmigrante, era investigado por el supuesto abuso de una niña de ocho años.Sí trascendió la detención de un agricultor en un remoto paraje de la Zona Centro, en el contexto de una investigación similar. No se exigen identidades -y en caso que un medio lo publique que corra por su cuenta y cargo-, sino la historia en sí, más allá de que los acusados sean hijos del poder o no.El acusado habría sido padre cuando tenía 17 años y desde allí la relación con la mamá de la pequeña no habría sido la mejor. La Justicia deberá determinar si le cabe alguna responsabilidad o no en la causa. Oberá: afirman que el locutor está abatidoFuentes policiales aseguraron que el trabajador de la radiofonía obereña, acusado de abusar sexualmente de una niña de sólo ocho años, está abatido, no quiere comer ni beber. El dato no es menor. Sobre todo por las derivaciones que podrían desatarse de una crisis emocional.Es de esperarse que desde la Unidad Regional II se disponga custodia minuciosa las 24 horas.En ese orden de cosas, el sospechoso, que aguarda declarar ante el juez de Instrucción 2, Horacio Heriberto Alarcón, optó por no formular declaraciones hasta tener contacto con el expediente y saber los cargos que pesan en su contra.La Justicia aguardaba ayer que la Policía, con su habitual eficacia, remita las actuaciones del sumario abierto en contra del reconocido conductor de la Fiesta Nacional del Inmigrante.Recién allí el magistrado podrá citar a estrados al sospechoso y notificarlo de las sospechas que hay contra él. Posteriormente, deberá designar abogado defensor y decidir si presta declaración indagatoria o si se abstiene de hacerlo.En la tarde de ayer trascendió la información de que los abogados Eduardo Elordi y Millán Barreda podrían asumir la defensa del imputado.Los letrados aguardaban poder reunirse con él para cerrar los detalles del acuerdo contractual.La denuncia fue radicada el lunes 19, en la Comisaría de la Mujer, dependiente de la Unidad Regional II, por la madre de la supuesta víctima.El miércoles, a la mañana, en declaraciones radiales, el juez Horacio Heriberto Alarcón manifestó que tiene elementos de convicción suficientes para mantener detenido al conductor.Entre ellos, el testimonio de la niña de ocho años, recepcionado en Cámara Gesell, al igual que el de su hermana de trece.Peritos del Cuerpo Médico Forense de Oberá y de Posadas coincidieron en que ambos testimonios son verosímiles y que en ellos no encontraron rasgos de fabulación.Prima facie, el locutor está imputado de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal abusivo y abuso sexual simple”.En un principio, de mantenerse esta situación, es poco posible que el acusado sea beneficiado con la excarcelación.Si bien la denuncia sucedió el pasado día 19, la Policía informó del hecho siete días después.En la causa interviene la Comisaría de la Mujer de la UR II.





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