BUENOS AIRES. Sebastián Dávalos, el niño posadeño que espera un trasplante de corazón en el hospital Garrahan, cursa días muy difíciles en su salud. Según confirmó a PRIMERA EDICION el cardiólogo infantil Lisandro Benmaor, la débil salud de Seba se complicó en los últimos días con una neumonía por lo que permanece con asistencia respiratoria mecánica (ARM) en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de ese nosocomio capitalino. Pese a todo, las hermanas y el papá de Seba siguen adelante sin bajar los brazos ni perder la esperanza de que Seba superará esta infección y llegará un corazón compatible para ser trasplantado. Abrazos solidarios Ayer a las 17, en tanto, afuera del hospital Garrahan tuvo lugar un abrazo solidario para Sebastián, organizado por el grupo de Facebook “Juntos por los Niños”. El caso de Sebastián Dávalos, que está conectado desde hace un año a una máquina que simula las funciones del corazón, movilizó a muchas personas de todo el país y también de otros que se unieron a la campaña en las redes sociales que consiste en subir una foto con la frase: “Fuerza Seba”. Cientos y cientos de mensajes de apoyo se sumaron en las últimas semanas. Son momentos difíciles para esta familia posadeña cuyo jefe de hogar, Alberto Dávalos, se ganó su vida vendiendo Quini 6 hasta que hace dos años diagnosticaron al pequeño Seba una cardiopatía congénita.A principio de este año, el estado de ánimo de Seba empezó a empeorar. Su hermana Carolina, que no se separa de Seba por nada, contó hace ya un par de meses que Seba estaba muy deprimido y llora todo el día. Antes de la actual complicación que obligó a los médicos a mantenerlo sedado para que pueda recibir respiración mecánica, Seba decía a su hermana que se sentía muy cansado y queríe volver a Posadas. El pequeño estaba convencido de que no llegaría a tiempo el corazón para su trasplante. Ojalá no sea así y que Sebastián supere la neumonía y aparezca por fin el corazoncito que tanto necesita para vivir.





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