PUERTO IGUAZÚ. La conmoción se apoderó ayer de Puerto Iguazú, donde en la madrugada fue hallado sin vida y masacrado de al menos 17 puntazos Pedro Bernal, un remisero paraguayo de 52 años. Horas más tarde, a unas quince cuadras, la Policía halló el automóvil que manejaba. Estaba totalmente quemado.Un violento robo, un “ajuste de cuentas” o un crimen de índole pasional. Esas eran las tres hipótesis que sonaban con más fuerza en el seno de la investigación que llevaban adelante hasta anoche efectivos de la Unidad Regional V de Puerto Iguazú, bajo las órdenes del magistrado Juan Pablo Fernández Rissi, al frente del Juzgado de Instrucción 3 de esa ciudad.Las fuentes le contaron a PRIMERA EDICIÓN que el caso se descubrió alrededor de las 4 de ayer, cuando un remisero transitaba a bordo de su vehículo por las calles del barrio Obrero.En determinado momento, sobre calle Peteribí entre Palo Rosa y Paraíso, el trabajador del volante notó un bulto de importantes dimensiones a un costado de la calzada terrada. Suponiendo que se trataba de un hombre, frenó su vehículo y se bajó para ver de qué se trataba.Lo que descubrió fue conmocionante. Se trataba un hombre que había sido masacrado a puntazos y que tenía el rostro prácticamente desfigurado debido a los cortes que le provocaron los autores del hecho.Enseguida, efectivos de la comisaría seccional Primera recorrieron las diez cuadras que separan el centro de Puerto Iguazú de la escena del hallazgo.En ese lugar, los peritos médicos confirmaron la violencia con la que fue atacada la víctima: tenía lesiones punzocortantes en la cabeza, la oreja, el pómulo derecho, el ojo izquierdo, el tórax, la espalda, la muñeca y la mano izquierda. En total fueron por lo menos 17 puntazos.Los especialistas también concluyeron que la muerte se produjo unas dos o tres horas antes del hallazgo, cuestión que tendrá trascendencia con el avance de la investigación.Una vez hallado el cuerpo, los uniformados recorrieron la zona en busca de información que pudiera servir para identificar a la víctima.A media mañana de ayer, mientras tanto, otra llamada alertó a la Policía. Eran vecinos de la zona de Cacique Paraverá y Tomás de Rocamora, a unas quince cuadras del barrio Obrero, quienes informaron que en el lugar había aparecido un automóvil totalmente incinerado.Los detectives fueron hasta esa escena, en un sector semipoblado de la ciudad, y confirmaron la veracidad de la denuncia, constatando que se trataba de un Chevrolet Corsa modelo 2012 tipo remís quemado por completo.Hasta ahí no parecía haber conexión entre el homicidio y el hallazgo del Corsa siniestrado. Sin embargo, en horas del mediodía de ayer finalmente los detectives confirmaron que la víctima fatal era Pedro Bernal, un remisero de 52 años y de nacionalidad paraguaya. En segundos, develaron también que el Corsa era el automóvil con el que llevaba adelante su trabajo.Por orden de Fernández Rissi, el cuerpo fue trasladado a Posadas y en las próximas horas será sometido a una autopsia. El objetivo es rescatar evidencia que permita develar quiénes fueron los autores del sangriento homicidio.Mientras tanto, los hombres de Investigaciones de la Unidad Regional V continuaban “hilando fino” con el fin de dar con alguna pista que los lleve a los criminales. Sobre el móvil del crimen, nadie se anima a descartar absolutamente nada. De todas maneras, consideran un presunto robo violento, un “ajuste de cuentas” o un hecho de índole pasional como principales líneas a seguir.





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