BERNARDO DE IRIGOYEN. Celia Sosa, actual vicedirectora de la Escuela 736 de esta localidad, se encadenó ayer a las 7 en el frente de dicha institución para repudiar las sanciones impuestas por la directora, Gladis Gómez de Oliveira. Una hora después de iniciada la medida, agentes policiales llevaron demoradas a cuatro alumnas de Sosa de entre once y trece años que se habían acercado solidariamente a dialogar con ella. Por orden del comisario Silva Dico, a quien Oliveira había pedido “colaboración”, también detuvieron a Fabián Martínez, secretario del Movimiento Pedagógico de Liberación (MPL), de acuerdo con lo que informó esta agrupación. Las niñas y el docente fueron trasladados hasta la comisaría en tres patrulleros y permanecieron allí desde las 8.10 hasta las 11 de ayer. Las menores fueron retiradas por sus padres, quienes indignados pidieron que les tomaran la denuncia, lo cual debió hacerse en la misma comisaría.Sosa, Martínez y los docentes del MPL manifestaron abiertamente su repudio a las detenciones, que se realizaron, ya que las estudiantes sólo intentaban dialogar con su maestra que se encontraba ejerciendo su derecho a manifestarse. El MPL definió como “inadmisible” este “acto de represión de las luchas sociales” y exigió al gobierno que deje de perseguir a los trabajadores. Total impunidadLa intervención de Gómez de Oliveira para con los estudiantes estuvo muy lejos de ser pedagógica. En lugar de apelar al diálogo, optó por la “solución policial” de la situación comunicándose directamente con el comisario para solicitar su intervención. El agravante es que mientras se realizaba el operativo, la supervisora de la escuela se encontraba presente y no atinó a impedir que se consumara, añadieron desde el MPL.La supervisora ya había tenido otras intervenciones polémicas. Cabe citar la Escuela 399 de Paraje Mondorí, tomada por sus padres tras años de pedir que reparen el edificio y no recibir ninguna respuesta ni intervención de la supervisora“En esta escuela nadie tiene paz”En diálogo con PRIMERA EDICIÓN Sosa describió las circustancias que la llevaron a encadenarse frente a la escuela para repudiar el accionar de De Oliveira. Según los docentes de la escuela, “la corrupción y el autoritarismo” caracterizan la gestión de la directora que asumió el cargo el 17 de septiembre de 2012. Pero esta vez fue la gota que colmó el vaso. “Resolví encadenarme porque la directora decidió amonestarme sin darme ningún justificativo”, dijo Sosa. “Ella no había venido a trabajar el miércoles y jueves pasado -26 y 27 de junio- y justo esos días hubo un inconveniente con dos alumnos míos. Eso se lo hicieron saber por un mensaje de texto, entonces cuando volvió, el viernes 28 directamente me aplicó la amonestación, sin siquiera darme la posibilidad de dialogar para llegar a conocer en detalle qué fue lo que pasó con los estudiantes”, agregó la docente, quien describió el clima de la escuela como “del 76” porque “acá sólo hay que obedecer, todos los docentes somos soldaditos para ella (por la directora)”.Escenas lamentables“Yo vine a la escuela ayer a las 7 para encadenarme. La escuela abrió tarde porque no encontraban la llave, no sabían si la tenía el portero, la secretaria. Y recién cerca de las 8 abrieron”, añadió Sosa. Ayer los estudiantes no recibieron ni desayuno ni merienda porque no había gas. “La directora no permitió que los maestros pidieran agua caliente o compraran la garrafa para poder calentar el agua. Ella directamente escondió la garrafa bajo llave y los chicos se quedaron sin su leche”, indicó Sosa.Explicó además que “a las 8 la directora le dijo a mis alumnos que se fueran a sus casas porque, según ella ‘yo no quería trabajar’. Los chicos se estaban yendo y cuatro alumnas volvieron a saludarme. La directora les quiso prohibir que hablaran conmigo y llamó al comisario, que es su amigo. Enseguida llegaron tres patrulleros y llevaron a cuatro alumnas de entre 11 y 13 años, que estuvieron demoradas desde las 8.10 hasta las 11”.“El hilo se corta por lo más niño”Miguel Molina, defensor de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, en ocasión de presentarse el Directorio de la Infancia el mes pasado en Posadas, parafraseó la célebre frase “el hilo se corta por lo más fino”, para describir la situación de los niños: “El hilo se corta por lo más niño”, expresó, refiriéndose a las situaciones de violencia familiar e institucional que pone en riesgo la dignidad de los chicos y vulneran sus derechos. En este caso, además de la aberrante situación que sufrieron los alumnos demorados, todos los estudiantes de la 736 -y no por primera vez- ayer no desayunaron ni merendaron por falta de gas. La directora estuvo muy lejos de preocuparse para dar una solución inmediata a los niños, que son de familias carenciadas y realmente necesitan este alimento. Por el contrario, Gómez de Oliveira directamente prohibió que los otros docentes intentaran improvisar una solución, como pedir agua caliente para la leche o comprar una garrafa, sostuvieron desde el Movimiento Pedagógico de Liberación.




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