SAN VICENTE. La misteriosa desaparición de un tarefero mantiene en vilo a la Policía y a la comunidad sanvicentina. Se trata de Carlos Lindolfo Zado, de 57 años, quien se hallaba internado en el hospital de San Vicente tras presentar un severo cuadro de neumonía. El pasado 15 de junio sus familiares se dirigieron al nosocomio e insólitamente los médicos les informaron que “se había retirado por alta voluntaria”, según lo confirmó luego la misma Policía. Desde esa fecha nada se sabe de su paradero o condición. Lo llamativo de estas circunstancias, según afirmó su hija mayor a los medios de San Vicente, es que Carlos, quien se internó 24 horas antes de desaparecer, “no podía dar más de veinte pasos, tenía mucha fiebre y casi no podía respirar”.“A mediados de junio comenzó a enfermar hasta llegar a un complicado cuadro de neumonía, lo que lo obligó a ir al hospital, donde quedó internado. Eso fue el viernes 14 de ese mes por la mañana”, indicó su hija Graciela. “El doctor que lo atendió dijo que por ser fumador su estado era más grave y que debería pasar la noche en observación”, agregó. Carlos es tarefero, registra domicilio en el kilómetro 51 de la ruta nacional 14 (entre San Vicente y Dos de Mayo). Por su parte, la esposa del tarefero, María, dijo que aquel 15 de junio, fecha en la que desapareció su marido, se despidió de él a las 11, “le dije que el domingo temprano volvía con una muda de ropa y que todo iba a estar bien, estaba preocupada por su salud pero sabía que no podía quedar con él porque en la chacra estaban solos nuestros tres hijos menores”. Cerca de las 8 del día siguiente María contó que regresó al hospital, esta vez con Graciela -su hija mayor- y otros familiares, pero grande fue su sorpresa al notar que su marido ya no estaba. Preguntó en la recepción del centro asistencial y lo único que atinaron a decirle es que “le habían dado el alta médica la noche anterior”, luego preguntó al doctor de turno y este le respondió que cerca de las 23 Carlos pidió que se le diera el alta porque se quería ir, incluso intentó saltar por una ventana de tan nervioso que estaba así que se la dieron. La mujer afirmó que “eso fue todo lo que le dijeron y que es lo último que se saben de su marido hasta la fecha”. Mientras transcurren los días crece la angustia de la familia. Por su parte, desde la comisaría de San Vicente se informó que hay una investigación en marcha y que todo lo que se sabe hasta ahora es que desde el mencionado hospital indicaron que “el hombre pidió su alta voluntaria”. La Justicia Penal ya fue informada de la causa. “No lo busques más, ya está, dejalo así” En declaraciones a un medio sanvicentino, Graciela, hija mayor de Carlos Zado, contó que “recientemente fue a ver el alta médica y la misma tiene la firma del médico de turno y de su padre, algo imposible ya que él no sabía leer ni escribir”. Posteriormente, la mujer manifestó que “el pasado miércoles me dirigí junto a mi tío (hermano del desaparecido) y recorrimos los alrededores nuevamente y al llegar a la puerta del hospital uno de los hombres de seguridad se me acercó y me dijo casi susurrando: ‘No lo busques más, ya está, está desaparecido, dejalo así’. Esas palabras me dejaron helada y recién ahí me di cuenta de que esto no era solo una simple desaparición, sino que podría tratarse de algo más”. Desamparada por las autoridades y sin repuestas la mujer decidió recurrir a los medios locales para que si alguien vio o sabe algo que no dude en avisar.Descripción de la PolicíaCarlos Lindolfo Zado tiene 57 años, es de contextura delgada, mide 1,68 metro de altura, es rubio, de cabello corto, con bigote, padece labios leporinos y tiene algo de sordera. En el momento de su internación tenía puesta una camisa rosa, pullover celeste con rayas blancas, saco negro, pantalón gris y alpargata azul. Por cualquier información desde la Policía solicitaron a la comunidad en general que se comunique a la comisaría de San Vicente (03755) 460-111 o dirigirse a la dependencia policial más próxima al domicilio.





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