JARDÍN AMÉRICA. Un bebé de apenas siete meses falleció en esta localidad a raíz de un cuadro de desnutrición, confirmaron anoche fuentes policiales y judiciales.El pequeño fue llevado por su madre al hospital, pero ya estaba sin vida.La tragedia se consumó cerca de las 9, cuando alguien llamó al Comando Radioeléctrico de Jardín para avisar que en una vivienda humilde del barrio El Ceibo había una mamá desesperada, porque su bebé no reaccionaba. Quería despertarlo, pero no exhibía signos vitales. Una patrulla fue de inmediato a la zona y, como sucede tantas veces, trasladó a madre e hijo al centro asistencial de Jardín. Al rato, la noticia que nadie quería escuchar: el nene había fallecido.Como es de rigor en estos casos, comenzó una serie de averiguaciones para establecer la secuencia de los hechos.El bebé tenía siete meses y residía con su madre, de 17 años, en una vivienda precaria, en la que también habitan la mamá de la chica y los abuelos.Los médicos que revisaron al chico indicaron que presentaba signos de desnutrición grado 1 y deshidratación, de acuerdo con lo que informó la fuerza de seguridad.Luego de los trámites correspondientes, el cuerpo del chiquito fue entregado a sus familiares para el velatorio y la posterior inhumación.El tipo más reversibleHasta el cierre de esta edición no se había establecido si el bebé estaba inscrito en el plan Hambre Cero, que se puso en marcha justamente para evitar que más niños pierdan la vida a causa de la falta de una correcta alimentación.Dentro de los tipos de desnutrición el de grado 1 es el más reversible de todos. Se da en chicos que sufren la falta de incorporación de nutrientes clave para avanzar en las etapas de desarrollo psico-físico. Tiene relación directa con el entorno socio-económico en el que se encuentra el pequeño que lo padece.Las fuentes consultadas indicaron que además de determinar si el bebé recibía algún tipo de ayuda, en los próximos días el magistrado interviniente llamará a la madre del chico a declarar para que cuente en qué condiciones vive la familia y determinar de manera fehaciente la cadena de hechos que derivaron en el deceso de la criatura. Balance de “Hambre Cero”Mientras en Jardín se confirmaba la triste noticia de la muerte del nene, en Posadas, el ministro de Derechos Humanos, Edmundo Soria Vieta, hacía el habitual balance del programa “Hambre Cero”, creado justamente para evitar fallecimientos como el del chiquito de El Ceibo.“Vamos a llegar a la utopía. La utopía es que no haya un solo chico con hambre en Misiones”, se escuchó en la conferencia de prensa.Soria Vieta presentó el balance bimestral junto al gobernador, Maurice Closs, en un acto en la Casa de Gobierno, donde resaltó que el plan cumplió tres años -fue anunciado el 1 de mayo de 2010, por el titular del Ejecutivo- con una contención directa a 9.857 personas afectadas por algún grado de desnutrición. El primer año ingresaron 1.141, a fines de 2011 eran 6.290, un año después 9.025 y a mayo de 2013, 9.857 beneficiarios, con la salvedad de que se registra un 36,43% menos de ingresos.“Del universo de beneficiarios del plan Hambre Cero, 9.046 fueron recuperados, mientras que 811 mantienen algún grado de desnutrición y 457 conforman el núcleo más duro, generalmente vinculado a una enfermedad crónica”, se detalló más tarde en un comunicado.“Entendimos que ante la crisis económica, debíamos superar el modelo de Estado de Bienestar para construir una democracia inclusiva”, consideró.Lástima que esa democracia inclusiva no llegó a tiempo para salvarle la vida al chiquito jardinense.





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