LEANDRO N. ALEM. Entre las víctimas del presunto abusador de niños de un equipo de fútbol infantil se encuentra un menor de ocho años, quien padece retraso madurativo, según revelaron fuentes oficiales. Tal como publicó ayer en exclusiva PRIMERA EDICIÓN, en los primeros días de la semana y por orden judicial fue detenido un sujeto mayor de edad, acusado de vejar al menos a tres niños, integrantes de las divisiones formativas de una conocida institución deportiva de Leandro N. Alem. Luego de recepcionarse denuncias por parte de padres y tutores de los chicos abusados, los efectivos notificaron del hecho al Juzgado de Instrucción 5, a cargo de la jueza Selva Raquel Zuetta, quien ordenó la prisión preventiva del acusado.Pese al secreto de sumario impuesto por las autoridades judiciales que investigan el aberrante caso, este Diario pudo establecer que las víctimas tienen edades que van desde los ocho a los diez años, y que formaban parte de un equipo de fútbol infantil de un conocido club de Leandro N. Alem. Con respecto al sospechoso, se supo que cumple distintas labores en esa institución, desde colaborador, canchero, utilero y hasta cuidador del predio, indicó un portavoz. Era común que viajara junto a los pequeños futbolistas a distintos lugares y al parecer gozaba de la entera confianza de los directivos, señaló una de las fuentes consultadas. Una de las primeras medidas judiciales en torno al caso será obtener la declaración en Cámara Gesell de los tres varones afectados por los abusos, además de los exámenes médicos a cargo de los forenses.El caso causó conmoción en gran parte de la sociedad de la denominada “Capital Provincial de la Alegría”, teniendo en cuenta que el presunto chacal se encontraba en permanente contacto con menores. Un gran número de chicos asiste en forma frecuente a la práctica y aprendizaje del más popular de los deportes en esa entidad, por lo que los investigadores no descartan nuevas denuncias por casos similares.Portero de escuela Fuentes del caso revelaron que el acusado habría cumplido funciones de portero de escuela, más precisamente en un establecimiento educativo ubicado en inmediaciones de la Picada Sueca. Estos datos estaban siendo corroborados por la Justicia. Por si fuera poco, testimonios por el momento extraoficiales daban cuenta que el sospechoso tenía otra actividad vinculada con menores. Al parecer dirigía una escuelita de fútbol que meses atrás funcionaba en uno de los barrios periféricos de Alem. Se aguardaba con expectativas que el individuo sea trasladado a sede judicial, donde podría dar su versión de los hechos u optar por el silencio ante las autoridades correspondientes.




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