POSADAS. El trascendido que publicó PRIMERA EDICIÓN en su edición del pasado jueves, sobre la tala irregular y la venta de aproximadamente una hectárea de añosos eucaliptos de propiedad de la Cooperativa Eléctrica de Leandro N. Alem (CELA), causó un fuerte impacto en esa ciudad, al punto que un grupo de socios de la entidad no descarta salir a la calle a reclamar la renuncia del vicepresidente, Alberto Szilak, sobre quien recaen todas las sospechas.Recabando información en el terreno, entre vecinos relacionados con la cooperativa, este diario pudo establecer que el caso ya está en la Justicia, denunciado por el propio Consejo de Administración; que actuó con presteza aún antes de que los hechos alcanzaran a tomar estado público, distanciándose de una maniobra que perjudica a la entidad; más que por la pérdida económica en sí; por la mala imagen que se proyecta hacia la comunidad. El ilícito, que se habría llevado a cabo hace dos meses, fue documentado por el Consejo con la colaboración de un reconocido escribano de la localidad; a partir de lo cual todo fue a parar al Juzgado de Instrucción 5 de Alem, a cargo de la jueza Raquel Zuetta.La repercusión popular del caso se explica debido a que los eucaliptos talados sin el permiso previo de la entidad y, presuntamente, vendidos a una empresa tealera para ser usados como leña; estaban ubicados en una chacra de propiedad de la cooperativa, pero que desde hace muchos años está a disposición de la comunidad. Los vecinos ocupan el predio habitualmente como espacio verde; circunstancia que explica la reacción que causó la maniobra. Negativa que no convence Por lo que trascendió en base a comentarios de socios -consultados por PRIMERA EDICIÓN- el vicepresidente de la CELA afirmó públicamente ser ajeno al hecho; aunque el ilícito estaría debidamente documentado y se estima que el contador y consejero se habría embolsado -en la sigilosa operación- unos 80 mil pesos, aunque las consultas sobre el valor de mercado correspondiente dan que se podría haber vendido a 65 mil pesos.El vicepresidente de la CELA, por otra parte, es también desde largo tiempo contador de la tradicional firma local Koch&Tschirsch, cuya sede linda con el extenso predio de propiedad de la cooperativa; contigüidad que habría sido percibida como una posibilidad de hacer pasar la sustracción como una cuestión de límites inseguros; habida cuenta de que -según versiones- el mismo predio habría sido entregado por la empresa a la entidad, en el marco de una controvertida quiebra que declaró hace unos años, con perniciosas consecuencias en la zona. Protestas y eleccionesLa trascendencia pública de lo ocurrido podría derivar en una manifestación de afiliados, que se sienten afectados por la maniobra y sostienen que ya en el pasado hubo un escándalo con irregularidades cometidas en refacturaciones de servicios, que perjudicaron seriamente a la CELA y llevaron a que el hoy vicepresidente de la Cooperativa fuera dado de baja como empelado de la entidad. “Pudo volver a las andadas porque en su momento la figura política de ‘Poi’ Tschirsch lo cubría todo”, comentó un afiliado. El escándalo que se ventila ampliamente en los medios locales impactó de lleno, además, en la renovación de los integrantes del Consejo de Administración, de nueve miembros de la cooperativa eléctrica; tres deberán renovar su mandato de tres años el 30, entre ellos el polémico vicepresidente. Como las listas para la renovación del cuerpo de consejeros tienen que estar confeccionadas en un plazo de diez días, lapso en el que es difícil que se descomprima la situación de malestar que rodea el caso y que repercute con fuerza en los prolegómenos de la Asamblea Anual Extraordinaria que se reunirá próximamente. Un grupo de afiliados a la CELA, por otra parte, estaría dispuesto a pedir en al misma asamblea la renuncia de Szilak por el escándalo, saliendo al cruce de un eventual nuevo mandato.




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