POSADAS. Son tres de las 43 cooperativas que prestan el servicio de agua potable las que fueron intimadas por Emsa para el pago de una abultada deuda por la prestación de energía. Se trata de las entidades de Candelaria, Roca y Bernardo de Irigoyen, que podrían comenzar a sufrir cortes en el suminitro por parte de la deficitaria empresa estatal, si no acuerdan los pagos reclamados.Desde la Federación Misionera de Cooperativas de Agua Potable (Femicap), su presidente, Carlos Gutierrez, destacó “el caso de la cooperativa de Bernardo de Irigoyen, que debe ser la que mayores problemas tiene, porque tiene un sistema de bombeo de más de 130 metros de altura para poder llevar el agua a su planta potabilizadora. Esto genera un gasto de energía eléctrica muy elevado, porque trabajan dos bombas constantemente. El viernes, los representantes nos dijeron a todos en una reunión plenaria que debieron gastar mucho dinero en reparación de motores de bombas, porque el servicio de Emsa es muy irregular originando momentos de baja tensión lo que ocasionó que se quemaran los motores de bombas”.En diálogo con Radio A, Gutierrez admitió que las deudas son importantes, “pero con 30 a 35 mil pesos mensuales se pueden solucionar. Se habían comprometido a que, al cobrar el decreto 830 por servicios a entidades públicas que se paga trimestralmente, destinar entre el 50 y el 70% para pagar sus deudas. Pero si no lo hicieron, cada entidad es independiente y no se le puede estar encima”.¿Cooperativa o empresa?“La gente de Emsa accedió a una serie de pedidos, pero también exigió que una vez que hechos los compromisos, las cooperativas los cumplan. Son tres las cooperativas que no pudieron cumplir ese compromiso y debo acceder a las exigencias que hace EMSA. Vamos a ver cómo podemos ayudar a que las cooperativas normalicen su situación, pero será muy difícil”, aseguró Gutierrez de la Femicap.Para el dirigente cooperativista, “no sirve solo con ser una buena persona, porque en la Asamblea elegís al mejor para presidir el Consejo de Administración, pero sin el acompañamiento de los socios y buenos administradores no alcanza. La cooperativa es un negocio y hay que manejarlo como tal. Si no lo pensás de ese modo, te va a ir mal”, aseguró. Al ser consultado si ese pensamiento es compartido por los otros titulares de cooperativas, dijo que “hay muchos en la Femicap que coinciden con este pensamiento. De allí, que de las 43 cooperativas sólo 3 tienen problemas”.




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