POSADAS. En las últimas horas, la situación de uno de los detenidos por la adulteración de un utilitario secuestrado en la comisaría seccional Decimoquinta se complicó aún más, después de que los investigadores descubrieran que el mismo circulaba a bordo de un automóvil robado haciendo uso de un oficio judicial apócrifo.Así lo revelaron fuentes del caso a PRIMERA EDICIÓN, quienes aseguraron que el oficial apresado manejaba un Chevrolet Corsa para uso personal que tenía pedido de secuestro en Buenos Aires por un robo perpetrado en 2010. Lo llamativo del caso es que para retirar ese vehículo en depósito judicial, el policía habría utilizado un oficio judicial trucho que, como si lo anterior fuera poco, tenía como fecha 2008, es decir, dos años antes de que se cometiera el robo del automóvil.El magistrado Marcelo Cardozo, al frente del Juzgado de Instrucción 1 de la Primera Circunscripción Judicial, con asiento en Posadas, continuaba ayer por la tarde inmerso en una investigación que parece ir mucho más allá de lo que hasta ahora trascendió a los medios.En ese sentido, los detectives no descartan absolutamente nada y en los pasillos se habla de un aceitado sistema para apropiarse de vehículos en depósito judicial, ya sea para circulación propia como para desgüace y venta de autopartes. Todo está en la mira de los investigadores.Otro vehículoLa Peugeot Partner que hizo estallar un nuevo escándalo policial no fue el único rodado secuestrado el último jueves, cuando Cardozo y altos mandos de la Policía allanaron la Decimoquinta y detuvieron al comisario y a uno de sus oficiales.Ese mismo día, quizás sospechando lo peor, el juez ordenó que también sea secuestrado un Chevrolet Corsa bicuerpo de color gris en el que se movilizaba el oficial detenido.Los resultados de las pericias sobre ese automóvil se conocieron a última hora del viernes y las autoridades no tardaron en llegar hasta la Dirección de Investigaciones y requisar el Corsa.¿Qué descubrieron los peritos? Que el vehículo tenía un pedido de captura emitido en 2010 desde Buenos Aires por un hecho de robo, pero lo más curioso es que el oficial lo tenía para uso personal gracias a un oficio judicial que resultó ser trucho.El documento -supuestamente emitido en 2008, es decir, dos años antes de que el automóvil sea robado- no sería “más que el escaneo de un original, con los sellos del Juzgado de Instrucción 2 de Posadas y hasta una firma apócrifa del por entonces juez José Luis Rey”, le contó a este medio una fuente.Ante esta escandalosa novedad, Cardozo ya ordenó la realización de pericias al documento, para confirmar lo que los detectives, a simple vista, aseguran: que se trata de una orden judicial impostada.Además, como si lo anterior no fuera suficiente, trascendió además que, si bien el Corsa tenía los números de serie del chasis y del motor en buen estado, el automóvil circulaba con una chapa patente que sería de otro rodado. Incluso, que en el baúl del automóvil había otra matrícula, que pertenecería a una motocicleta. Todo es materia de investigación.Así las cosas, el escándalo por el tráfico de automotores que apunta como responsables a dos funcionarios policiales, nada más y nada menos, amenaza con transformarse en uno de los hechos de mayor corrupción policial de los últimos tiempos en Misiones.Tanto es así que la causa trascendió los límites de la provincia en las últimas horas. Mientras tanto, en Misiones, la opinión pública no sale del asombro por la gravedad de un nuevo caso de corrupción policial.





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