Posadas. Un olor nauseabundo insoportable se respira de manera constante en el asentamiento denominado “Vecinos Unidos”, al borde de El Zaimán. Son más de 300 las familias que están amontonadas. Las calles no existen, hay pequeños pasillos que cuando llueve son grandes charcos que desembocan en la “costanerita”. Una gran zanja, casi un arroyo por donde corren líquidos cloacales atraviesa el grupo de casillas, que son inundadas con cada tormenta. La gente que reside en el lugar ya no quiere vivir en esas condiciones y por sus hijos comenzó a reclamar una vivienda digna. Hace dos años empezaron a hacerse escuchar con manifestaciones y cortes de ruta, después siguieron los trámites “normales”, pero nunca hubo avance. El 20 de diciembre otra vez salieron a la ruta 12 a interrumpir el tránsito y ahora se avanzó en la organización de una comisión Pro-Tierra, con representantes de la Municipalidad, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) y el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha). Sin embargo, aunque los vecinos están agradecidos por la atención que recibieron, insistieron en que las necesidades de la gente son urgentes y que las condiciones en las que vivien son inhumanas. Líquidos cloacales e insectos abundan y señalaron que se están “violando los derechos de los niños” al no atender los pedidos de sus padres.“Nosotros ya no queremos una chapa de cartón, queremos una vivienda en condiciones, con servicios básicos en forma regular”, manifestó Favio Dos Santos Lima, uno de los delegados que encabeza el vecindario. Dos Santos Lima agregó que hay muchos chicos del barrio que están incluidos en el programa “Hambre Cero”, incluso uno de los suyos, y criticó la respuesta de las autoridades. “Ellos, Soria Vieta (ministro de Derechos Humanos) hablan sobre la atención, colocaron chapas en mi casa pero es lo mismo que nada, si en los alrededores es un desastre insalubre”. Acasio Dos Santos Lima es el hermano de Favio, también vive en el barrio y señaló que la EBY sólo reconoce a 25 casas como afectadas. Pero recordó que su situación, como muchos de sus vecinos, es producto de las relocalizaciones y de las inundaciones. “Nosotros no podíamos estar con mi mamá en una casa de dos habitaciones, somos muchos hermanos y tuvimos que salir a buscar un lugar y acá estamos, también somos afectados”, señaló indignado por la falta de atención por parte del Estado al problema habitacional. “Ellos (por las autoridades) tienen papeles, fotos, sobre las condiciones en las que estamos viviendo”, agregó Acasio. De acuerdo con los planos, las casillas están ubicadas en las parcelas 44, 45 y 47 de Villa Lanús. Desde la Municipalidad, en tanto, indicaron que se gestionarán canillas públicas. La gente agradece la gestión para paliar la situación, pero seguirá luchando hasta lograr una vivienda con todas las condiciones que sus hijos se merecen.




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