La historia de la familia Gómez, productores de hongos, no es la de un éxito instantáneo, sino de una resistencia compartida. Nacido en el fragor del 2020, en Oberá, el proyecto representa el sueño de transformar la fungicultura en el motor económico de un hogar. Sin embargo, tras seis años de siembra, cosecha e inversión a pulmón, la realidad marca que el camino hacia la rentabilidad es más sinuoso de lo esperado, pese al reconocimiento que van obteniendo y a la calidad de sus productos.
Pablo Gómez es ingeniero y cabeza del equipo que sueña con “vivir de los hongos” y explicó a PRIMERA EDICIÓN que “por ahora seguimos haciendo una inversión privada, nuestra, para poder continuar con la actividad y no dejarla, pero confiamos en ella”.
Comentó que “el proyecto lo iniciamos hace seis años, ofreciendo, en primer lugar, en el Mercado Concentrador de acá, en Oberá. Hicimos las primeras cosechas en marzo de 2020 y lo comenzamos a ofrecer ahí junto a mamá, Mirta Argüello, papá y hermanos. Así también nos empezamos a relacionar con Agricultura Familiar de la Provincia, algo que fue importante”.
En el recorrido a través de los años llegaron a la Feria Franca Nº1 en la “Capital de la Zona Centro”, a ofrecer los productos frescos, secos, escabeches y conservas que se elaboran con hongos.
“También participamos en ferias de Posadas, en el Palacio de Justicia y en ferias extraordinarias que se realizaron en la plaza San Martín y en la costanera. De a poco fuimos llegando a fruterías, verdulerías y a algunos supermercados de Posadas, Oberá, Alem y Puerto Rico”, recordó.
El nombre del emprendimiento artesanal es María Bárbara, allí producen girgolas, shitake, melena de león y reishi. Consultado si con el paso de los años pudieron consolidarse en la actividad, Pablo fue muy sincero y manifestó que “la respuesta es no, porque nuestro objetivo es que el cultivo de hongos se transforme en nuestra actividad económica principal, algo que en estos años, todavía no lo logramos. Nosotros tenemos nuestras actividades aparte, que son las que nos sustentan, que cubren nuestros costos de vida porque la actividad de hongos aún no lo hace”.
En la misma línea dijo que “los ingresos que tenemos de la venta de producto de hongos se vuelca totalmente a cubrir los costos de producción y hay veces que incluso no alcanza. Seguimos mensualmente haciendo una inversión privada nuestra, para continuar con la actividad y eso fue siempre así”.
Apuntó que “hay veces que nos preguntan por qué nosotros insistimos con esto, si es que no nos da un rédito económico, a lo que le respondo que nos gusta la actividad, nos encanta la producción, más la producción de alimentos y en la familia Gómez no tenemos un historial productivo, de plantar o de cultivar, entonces eso también nos genera un compromiso que asumimos desde la familia, de intentar mantener vivo y buscarle la vuelta para que esto se transforme en sí, en nuestra actividad primaria”.

Duro contexto
La compleja situación económica que atraviesa el país también impactó negativamente en la producción de hongos de los Gómez. “El consumo cayó notoriamente y hemos vendido menos hongos en los últimos meses del año pasado (2025) y eso nos llevó a suspender desde diciembre último hasta ahora, abril, nuestra participación en las ferias de Agricultura Familiar en Posadas. No viajamos más a la capital provincial porque el costo del viaje no se cubre con las ventas en las ferias”, lamentó Pablo.
Pero lejos de quedarse de brazos cruzados la familia Gómez se planteó un nuevo desafío, “el de formalizar el agregado de valor a los hongos y así nuestro principal producto es el escabeche, la conserva de hongos. Estamos tramitando la habilitación de una sala de elaboración, de obtención de registros para así poder estockearnos en escabeches y así podamos comercializarlo fuera de la provincia, en otro mercado porque en el mercado de Misiones, la verdad que no nos pudimos consolidar”.
Incluso Pablo se refirió a los restaurantes y hoteles de un destino internacional, como lo es Puerto Iguazú, y señaló que “a veces se piensa que vamos a tener una gran demanda de hongos allí pero no la hemos tenido en la medida de lo esperado”.
Luego agregó que trabajan con algunos emprendimientos, “como cabañas y restaurantes, pero no en el volumen que necesitamos y esperamos como para sostener la actividad. Vimos los menús de los hoteles y sería bueno que se amiguen con los hongos para incluirlos porque a nivel mundial son muy requeridos en platos gourmet, más con esta tendencia que cada vez hay más gente que no consume carnes”.

Llame ya
Uno de los temas que limita a la actividad productiva es que “los restaurantes, verdulerías, supermercados o el público en general, quieren productos frescos al instante, sin previsibilidad, entonces eso acota todo porque no se puede satisfacer semejante demanda, eso es algo muy propio de acá”.
Detalló que producen “girgolas frescas y las comercializamos a través de pedidos por Whatsapp, con entrega en toda la provincia. Hacemos despachos antes del mediodía para entregar en el mismo día en Posadas y al día siguiente en otros municipios. También ofrecemos hongos secos, escabeches y reishi, aunque la producción de shitake y melena de león es limitada”.
En esa insistencia y no claudicar, los Gómez arrancaron el 2026 “con la tienda virtual, que está en el sitio web mariabarbara.com.ar. Allí están nuestros productos, todos los secos, los escabeches, también micelio, que es la semilla miceliada para producir hongos. Hay kits de cultivo para aquellas personas que quieran experimentar de producir en su casa”.
Todo por delante
Por otro lado, Pablo enfatizó que “a nivel actividad de hongos en Misiones, nos queda todo por delante. Si bien tenemos una reciente ley sancionada en octubre de 2025 de promoción y fomento de cultivo y recolección de hongos”.
Agregó que esperan que “este año se trabaje sobre lo que dice esa ley porque la nuestra es una nueva actividad productiva y nos está haciendo falta un plan estratégico, técnicos para desarrollarla. Hay mucha gente interesada en cultivar hongos, pero falta información, técnicos territoriales que puedan ayudar a esas personas a superar esos obstáculos que se les presentan cuando intentan producir”.
Para Pablo “falta identificar un mercado o hacer alguna estrategia de promoción masiva, así el productor de hongos que semanalmente produce veinte kilos, pueda ubicarlos, que haya una demanda de hongos frescos”.
A través de estos años realizaron diversos estudios y la conclusión es que “se hace muy larga la cadena de producir, comercializar y lo que sigue. Así que el desafío es dividir los roles, que los técnicos asistan a los productores, otros a quienes comercializan y a los que agregan valor. La adopción de tecnología, de infraestructura, salas de cultivo, las tenemos que evaluar si van a funcionar acá en Misiones, pensando en los rendimientos”.

Identificar los mercados
“En cuanto a los desafíos que tenemos por delante, bueno, es identificar mercados, dónde está la demanda, poder comercializar allí, ese es nuestro desafío. Ya hemos identificado que tal vez nuestro mercado no estaría en Misiones sino en otras provincias, en urbes más grandes, en un centro de consumo mayor. Así que estamos yendo por ahí, esperemos lograrlo”, dijo Pablo Gómez.
Además, reconoció que no tienen nada asegurado, “estamos haciendo toda la inversión que esté a nuestro alcance, para rediseñar un producto atractivo, sacarlo a la provincia e insertarlo en mercados de Buenos Aires y Córdoba, entre otros. El desafío particular es que esto sea redituable económicamente para las personas que hoy conforman el equipo”.




